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El día Troll

Written by ManOwaR

Hay días en los que te sientes realmente bien, con energías y buen ánimo…pero siempre hay algún gilipollas que viene a joderlos.

Después de la migración de dominio de todos los ordenadores de la planta, le tocó el turno a la virtualización de los servidores. El problema vino con el servidor de Lotus Notes, en el cual también está instalado el robot de copias y su consiguiente software de gestión de backups. El susodicho servidor es del año de la Polka, y está con Windows 2000 Server, al cual Microsoft dejó de dar soporte hacía ya tiempo.

Para el software de backups tenemos a una empresa externa que nos da mantenimiento, así que les comentamos la necesidad: necesitamos actualizar el sistema operativo a como mínimo Windows 2003 Server para poder virtualizar Lotus Notes. No obstante, el robot de copias funciona conectado a una tarjeta SCSI que se conecta mediante PCI 133Mhz y ésta no puede ser instalada en el servidor virtual, por lo tanto hay que reinstalar el sistema de copias de seguridad a un servidor físico aparte.

¿Y no podemos dejar el servidor que tenemos actualmente solo para las copias? Pues no. Primero porque hay que actualizarlo a Windows 2003 para cumplir las directivas de la empresa, y segundo porque es necesario cambiar el nombre del servidor (Lotus Notes, el cual va a ser virtualizado, debe quedarse por fuerza con el nombre que tiene, ya que quien lo montó hace años tuvo la grandiosa idea de utilizar el nombre de servidor para todo y no crear alias), por lo que hay que reinstalar las licencias del software de backups.

Después de plantearle esto a la empresa que nos da mantenimiento, nos hacen una “oferta”: 4500€ mas dietas y transporte, y 5 jornadas completas de indisponibilidad del servidor. Vaya mantenimiento de mierda que nos dan. Así que, ¿qué ocurrió? Pues que MaisOui y el resto de jefazos estuvieron de acuerdo en que yo estaba perfectamente capacitado para hacer este trabajo yo solo (toma brown!). Vale.

Me tocó echar 12 horas el Martes hasta que logré dejarlo todo instalado y funcionando, con viaje a la planta de al lado para que me prestaran un servidor y todo (por el tema de la tarjeta SCSI que necesita un PCI 133Mhz para funcionar). Después de enviar un correo a todo cristo para decirles que ya teníamos las copias funcionando, la respuesta del jefazo no fue un “gracias” ni un “buen trabajo” ni nada parecido. Un simple “ok” fue su respuesta. Y yo aquí eslomándome y ahorrándole 4500 euros a la empresa. Genial.

Al día siguiente, de mala leche. Había dormido poco y descansado nada, y encima un poco mosqueado por la respuesta del jefe del día antes. Así que… me sentía un poco Troll.

A primera hora, suena el teléfono…

– Deparatamento de márketing…
– ¿ManOwaR?
– Sí, ¿qué has roto?
– Ah, qué susto. Oye, que no me va el correo.
– El correo, vale. ¿puedes intentar entrar en Google?
– Sí, espera… sí, a Google sí que entro.- nuestro correo corporativo es como GMail, va por internet…
– Ok, pues… ¡espera un momento! ¿oyes eso?
– ¿Qué?
– No importa, ya ha parado.
– ¿El qué?
– Nada. A ver, tienes que resetear el protocolo TCP/IP y después abrir la mandanga de la memoria RAM. ¿Me sigues?
– Emmmm….
– ¡Aaahhhh! ¡otra vez ese sonido!
– ¿Qué sonido?
– Nada, ha vuelto a parar. Bueno pues haz lo que te he dicho y ya lo tendrás arreglado.
Clac.

Después de trolear al pobrecito luser, por debajo de la red le borro la caché para que pueda entrar al correo (es un problema conocido, la solución es tan fácil como vaciar la caché del navegador). Si en el fondo soy un buen tipo…

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu !

– Sistemas, sin pecado concebido.
– Estooo… ¿ManOwaR?
– Si, a veces me llaman así, como dice la profecía.
– Ahm. Oye, necesito tu ayuda, la impresora de expediciones no funciona. Lanzo un albarán y me lo saca por la impresora de etiquetas en vez de por la que debe.
– Eso es que estás seleccionando la impresora que no es a la hora de imprimir, como dice la profecía.
– ¿Qué profecía?
– La del BOFH que a veces un momento de respiro tenía.
– Emmm…¿BOqué?
– Pera, que me meto en tu equipo.
Enchufo VNC, tiene un PDF con el albarán abierto. Le doy archivo -> imprimir… ¡anda! tiene la impresora de etiquetas seleccionada. Se la cambio y le pongo la de expediciones.
– Ale, arreglado, como dice la profecía.
Clac.

De nuevo… ¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu !

– ¡¿Quién osa perturbar mi descanso?!
– ¡Jaja! ¡Qué gracioso eres!
– Qué gracioso soy.
– ¿ManOwaR?
– ManOwaR.
– ¡Jaja! Oye, que no me funciona el SAP.
– Que no te funciona el SAP.
– ¿Quieres dejar de repetir todo lo que digo?
– Todo lo que dices…
– ¡Vete por ahí!
Clac. JAJAJAJAJAJAJA!!

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu ! – joder, llevo media hora en el curro y ya van 3 llamadas… ¡hecatombe!

– Sistemassssssssssssssssssssssssssssgronffffffff….- hago un sonido nasal similar al de un cerdo.
– ¡Coño!
– ¡Polla!
– Jajaja, oye tú, que esto no va. – explicación estándar luseriana, ¿eh?
– ¡Pues anda que tú!
– ¿Eh?
– Que deberías empezar diciendo quién eres para poder identificarte, después, yo no me llamo “eh tú”, y por último, deberías explicar un poco mejor eso de “esto no va”, ¿no crees?
– Ahm… bueno.
– Venga, empezamos de nuevo.
Clac. Si empezamos de nuevo, que llame otra vez.

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu ! – ahí le tenemos.

– Sistemas…
– Hola ManOwaR, soy el becario de calidad – SÍ, es ÉL.- no me funciona la base de datos de rechazo de clientes.
– ¿Ves? Así todo es más sencillo, nos entendemos y mantenemos la cordialidad. ¡Bien hecho!
– Jeje..
– Venga, vamos a seguir practicando. Inténtalo de nuevo.
Clac. Trolololololol….

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu !

– ¡Joder! ¡Me has colgado!
– ¿Es que todavía no has aprendido nada? ¿Esa es forma de saludar a alguien como yo? – me pongo a tararear la cancioncilla de Batman.
– ¿Alguien como tú qué? ¿Quién eres tú?
– Soy el tipo que no te va a arreglar una puta mierda como no me trates con más respeto.
– Te he tratado con respeto.
– Si claro, dirigiéndote a mi como “eh tú”. Y todavía te la tengo guardada de la última, no me toques el chananananananananananananananananna batmannnnnn…..
– Bueno va, deja de hacer el tonto y arréglame esto, anda.
– ¡Y encima me insultas!
– No… no te he insultado. Venga, ¿me arreglas esto por favor?
– A veeer… venga, ¿qué te pasa?
– La base de datos de rechazo de clientes, que no me recoge datos.
– Son los hipervínculos.
– ¿Eso qué es?
– Esta base de datos está vinculada a otras mediante hipervínculos, de manera que cuando actualizan las otras bases de datos, esta recoge los campos que le interesan, aunque este proceso no es automático. Espera, me conecto.

Enchufo VNC. Cierro la base de datos, la vuelvo a abrir, y cuando hace la susodicha pregunta respondo “SI”.

– ¡Voilá! Ahí están tus datos.
– Vale, pues déjame que tengo que trabajar. – otro que ni da las gracias. Total, ¿para qué? A los informáticos nos encanta nuestro trabajo, deberíamos pagar nosotros por hacerlo.
– Sí claro.- cierro la base de datos y no guardo los cambios.
– Pero ¿para qué la cierras?
– Porque ahora lo tienes que intentar tú.
Clac.

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu !

– Sistemas…
– ¡ManOwaR! ¿¡Pero cómo has hecho para actualizar la base de datos!? – cuando abre la base de datos le sale un puto cartel diciendo que si quiere actualizar los datos y el tontolnabo este le da siempre que no. Vaya tela…
– Magia potagia.
– ¿Cómo que magia? ¡Voy a hablar con tu jefe para que te abran un expediente!
– Oigsh…¿harías eso por mi?
Clac. Pasando…. este se lleva un LARTazo antes de que termine el día. Palabra.

Me levanto y me subo arriba a ver si se han hecho bien las tareas de copia de seguridad con el nuevo servidor que monté el día antes. Todo correcto, de fruta madre. Bajo de nuevo, y me encuentro un ordenador sobre mi silla. Sin etiqueta con el nombre de máquina, ni una notita diciendo de quién es el regalo. Como mola. Pues nada, lo dejo a un lado de la mesa y a hacer como que curro. Después de revisar cuantocabróno y cuantarazón, reviso los emails. Nada. Qué rarooooo….

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu ! – ah, ya decía yo que me habían dejado demasiado tiempo libre.

– Sistemas…
– ¡Hola ManOwaR! ¿Cómo va?
– Va bene… y si va bene, pues avanti con el pene…
– ¡Jajaja! Oye tío, a ver si me puedes ayudar. Que desde la última actualización del correo – WTF?- no puedo enviar emails.
– ¿Y eso?
– No sé, no me deja escribir bien, le doy al intro pero no hace nada.
– Uhm… espera, que me conecto.- enchufo VNC, está redactando un correo. Le doy yo al intro y funciona perfectamente.- a ver, dale tú al intro.- se escucha como que está pulsando una tecla, pero efectivamente no hace nada.
– Bueno, pues creo que se te ha estropeado el teclado. Ahora voy para tu sitio.
Clac.

Agarro un teclado nuevo y voy para allá. Al llegar veo el plantel. El teclado del tipo, que tiempo atrás fue de color negro, tiene un tono grisáceo bastante desagradable a la vista. Lo levanto, y realmente me cuesta despegarlo de la mesa. Le doy la vuelta y lo sacudo. Un conglomerado de migas, pelos y ceniza (sí, este teclado es de la época en la que se podía fumar en la oficina) caen sobre la mesa. Al pulsar las teclas, bajan pero no hacen apenas sonido (ese sonido característico que tienen todos (o casi) los teclados mecánicos), y al llegar abajo pegan sobre blando. Lo miro más de cerca; una capa negruzca recubre toda la superficie del teclado por debajo de las teclas. Indudablemente, alguien ha vertido una cocacola o similar sobre el teclado.

En fin, se lo cambio y el nuevo funciona perfectamente. Me dispongo a volver a mi sitio, con el teclado putrefacto en la mano, pero me interceptan.

– Oye ManOwaR, ¿qué vas a hacer con ese teclado?
– Tirarlo. ¿Te lo quieres llevar?
– Hombre, si lo vas a tirar, sí. – omg…
– Pues ala, “pa ti pa siempre” majo.

Qué ascazo… al llegar a mi sitio, de nuevo el teléfono. La madre que lo parió, coño, ¡deja de sonar de una vez!

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu !

– Sistemas…
– ¡ManOwaR! ¿Me has arreglado ya el ordenador?
– Si hombre si, vente para acá, señor desconocido.
Clac.

Me subo al CPD y cojo el LART. Me lo ato al cinturón como si de un látigo se tratara. Bajo de nuevo y me encuentro al becario de calidad esperando junto a mi sitio.

– ¿Me lo llevo ya?- señala el PC no identificado que dejé sobre la mesa.
– Sí, pero espera, que tengo algo para tí.

El chaval coge el ordenador y se lo pone debajo del sobaco. Yo voy desatando el LART mientras me acerco a él, y lo chasqueo en el aire.

– ¿Eso que es?
– Tu medicina.- una sonrisa malévola aparece en mi cara.
– Eh, ¿qué son esas pupilas llenas de intenciones homicidas? ¡¡AAAHHHH!! ¡Oye que esto duele! ¡¡¡¡¡AAAARRRRGGGGHHHHHHH!!!!!!

Jódete, cabrón.

Próximamente, en el Blog de un BOFH cualquiera… ¡Pokémon se va!

División entre cero

Written by ManOwaR

ATENCIÓN: Este post es “serio”.

Todo comenzó hace algún tiempo, cuando estando en mi casa recibo una llamada al móvil de un número oculto… se trataba del megaboss del Equipo A, para advertirme de que el cliente (V) me iba a hacer una oferta para contratarme. Que les escuche aunque no me interese. Bueno, escuchar es gratis, y si la oferta es suculenta, pues bienvenida sea, ¿no?

Al día siguiente, Pikachu me llamó para hablar conmigo en privado. Resulta que “alguien” ha decidido que es necesario externalizar la informática a nivel nacional (como si yo no fuera ya externo, tócate los pies). La intención es que una consultora pequeña nos contrate a mi y a otro chaval (que actualmente es el informático de otra planta de Madrid) para dar soporte de nivel 2 a las 3 plantas que hay en la capital del reino. Por otro lado, se creará un helpdesk para dar soporte de primer nivel telefónicamente, y lo que esta gente del helpdesk no pueda o no sepa solucionar, nos lo pasarán al otro chico y a mi para que lo resolvamos.

Es decir, que por si cargar con una planta entera yo solito era poco, ahora tendré que dar soporte a 3 plantas con la ayuda de otro informático, que a saber si el chaval es bueno o no (porque la planta a la que él da soporte tiene 30 personas, la mía 200. Vaya usted a saber). ¡Yujuuuuuuuuuuuuuu! Bueno, ya puede ser buena la oferta que me hagan, porque si no, les van a dar por culo, básicamente.

Ese mismo día, recibo otra llamada de un personaje importante. Se trata de SanchoP, era el IT Manager de la planta más grande de V en España, situada en Andalucía. Digo “era” porque hacía unos meses, crearon una especie de Servicios Centrales a nivel nacional, y le hicieron el jefazo de todo a nivel de España. Yo ya le conocía de antes, varias veces habíamos hablado para solucionar problemas comunes.

– Sistemas…
– Hola ManOwaR, soy SanchoP.
– ¡Hombre! ¿Qué tal Sancho?
– Bien bien, aquí andamos.
– ¿Liado con tu nuevo puesto, no?
– Sí, bastante.
– Bueno, pues tú dirás.
– Mira, te llamaba para comentarte sobre el proyecto de Outsourcing que estamos haciendo en V. ¿Ya lo conoces?
– Sí, algo me ha comentado Pokémon.
– Bien, eso nos ahorra tiempo a ambos.- es un tío bastante amable, y que prefiere ir al grano. Eso siempre me ha gustado.
– Como ya sabrás, nos gustaría contar contigo para este proyecto, y para ello querríamos que firmaras un contrato con una empresa que trabaja para nosotros.
– Síp, cambiarme de empresa. Sigue.
– Antes de que la empresa se ponga en contacto contigo, me gustaría saber, si no te importa decírmelo, cuál es tu sueldo ahora mismo.
– Pues ahora que me acaban de promocionar a TSS, mi sueldo bruto anual es de unamierdadeeuros, pero luego me dan aparte transporte, guardias y tickets de comida.
– Ajam. Vale, es lo que necesitaba saber. Que sepas que la empresa que te hará la oferta te ofrecerá como mínimo lo mismo que estás cobrando ahora.
– Qué menos.
– Sí, jejeje. Venga, gracias ManOwaR.
– De nada. Adiós.
Clac. Una llamada comprensible, quieren saber cuánto cobro para no ofrecerme de más.

Días más tarde, me llamó la chica de RRHH de la susodicha consultora externa. Después de explicarme en qué consistiría el trabajo (básicamente lo mismo que me contó Pokémon), me dijo que estaban interesados en verme en persona para tener una entrevista. Concertamos fecha y hora y allí que me presenté. Después de que la chica se tirara media hora contándome lo buena que era su empresa, y de que yo le hablara de lo bueno y lo guapo que soy, llegamos a las palabras mayores: el salario y el tipo de contrato.

– ¿Puedo preguntarte en qué banda salarial estás en tu actual empresa?
– Ahora mismo cobro unamierdadeeuros brutos al año, mas transporte, tickets restaurante, y guardias. – la chica se queda un poco parada. No sé si se está haciendo la sueca o es que de verdad no le habían dicho cuánto cobro actualmente, cosa que dudo.
– Bueno pues… no sé si vamos a poder llegar a esa cifra, la verdad.
– ¿No habéis hablado con SanchoP antes de esta entrevista? Él ya sabía lo que yo cobro.
– Bueno, sí.
– ¿Y cuánto teníais pensado ofrecerme?
– Pues unos unamierdadeeuros menos 7000 más o menos.
– Hmmmyap. Y contrato por obra y servicio, ¿verdad?
– Sí claro, eso es por norma de la empresa.

En ese momento tengo que morderme la lengua. Me siento engañado, como que se están riendo de mi. Me hacen recorrerme medio Madrid para ir a la entrevista y perder media tarde para escuchar que me quieren pagar 7000 euros menos al año de lo que cobro ahora y encima con un contrato por obra y servicio. La chica se da cuenta de la cara de cabreo que tengo.

– Pero bueno, no creo que eso sea un problema. Hablaré con el responsable y estoy segura de que te podemos hacer indefinido desde el principio. Es evidente que después de 2 años y medio trabajando en V ya has pasado el periodo de prueba de sobra.
– Ya, pero sigo perdiendo mis 5 años de antigüedad en el Equipo A. Por no hablar de que siguen existiendo los 6 meses de periodo de prueba que dictamina la ley. A los 6 meses podéis darme la patada y yo me voy a la calle sin un duro.
– Bueno, pero es que con eso no podemos hacer nada, es la ley.
– Mira, no sé qué pretendéis, sinceramente. Queréis contratarme y me ofrecéis mucho menos de lo que cobro ahora, con peores condiciones, y trabajando más. En su sano juicio, ¿alguien aceptaría esta oferta?

La chica se queda parada de nuevo.

– Bueno, no te preocupes, déjame que hable con mis jefes y estoy segura de que podremos mejorar esta oferta, aunque no sé hasta qué punto.
– Eso espero.- he tratado de ser lo más diplomático posible durante toda la entrevista. No quiero cerrarme puertas, a pesar de que me pillé un cabreo monumental, me dio la impresión de que intentaban cachondearse de mi.

Y con el mismo cabreo me fui a casa. Al menos le dejé las cosas claras. Para mi que estos tíos son muy listos. SanchoP les dijo lo que cobro, y ellos me ofrecen bastante menos para quedarse con la diferencia, puesto que para este proyecto hay un presupuesto, y fijo que va sobrado para pagar mi sueldo y el del otro chaval. Y si cuela, cuela, ¿no?

Al cabo de unos días, la chica me volvió a llamar por teléfono para decirme que había hablado con sus jefes, y que estaban de acuerdo en hacer un enorme esfuerzo y ofrecerme un contrato indefinido y el mismo sueldo que cobro ahora. Es decir, ninguna mejora, y perdiendo antigüedad, guardias, transporte, etc. De nuevo intento ser diplomático, y le pido a la chica que me mande el contrato por email, y después de leérmelo le doy una respuesta.

Pasa una semana, y la chica no me ha enviado el contrato. SanchoP me llama por teléfono…

– Buenas, ¿tienes un momento?
– Sí, dime Sancho.
– Pues nada, que me han dicho los de la empresa esta que has aceptado su oferta.
– ¿Eing? Nada más lejos.
– ¿No?
– No. Les dije que me enviaran el contrato por email para leerlo y en ese entonces les daría una respuesta.
– Joder, pues a mi me han dicho que sí has aceptado. Y el otro chaval también. Me están mareando los tíos estos.

No, lo que pasa es que son unos listos, igual que me la “jugaron” a mi con su primera oferta.

– Bueno, voy a llamarles y te cuento.
– Venga, vale, ciao.

Pokémon, que había estado al tanto de la conversación, me comenta que el otro chaval ha rechazado la oferta de la empresa esta.

A los 10 minutos, me llega por email un precontrato de la empresa esta que tanto me “quiere”. Me ofrecen lo mismo que cobro ahora, sin transporte, ni tickets, ni guardias… ¡ni cesta de navidad! Encima hay varias cláusulas que no me gustan, como la de disponibilidad 24×7 y la de exclusividad (¿tendría que dejar de reparar ordenadores por las tardes? ¬¬u Un huevo, mis vicios me los pago de ese dinerillo extra.)

De nuevo, educada y diplomáticamente, le respondo por email que gracias por su oferta pero que tengo que rechazarla. Transcribo lo que le puse.

Buenas tardes,
El puesto de trabajo ofertado conlleva una carga de trabajo superior a la que tengo actualmente, además de mayor responsabilidad. A pesar de que habéis hecho un esfuerzo para ofrecerme un salario similar al que tengo actualmente, las condiciones que me ofrecéis no me dan ningún incentivo a cambio de esta mayor carga de trabajo y de perder mi antigüedad en mi actual empresa, además de otros beneficios sociales que también perdería.

Por ello, lamentablemente tengo que desestimar vuestra oferta.
No quisiera despedirme sin antes agradeceros la molestia y el interés que habéis puesto en mi persona.
Recibe un cordial saludo,

La penúltima frase va en tono irónico. Decido llamar al chaval de la otra planta para comentar con él este tema…

– Sistemas…
– Buenas, eres ¿Wilson?
– El mismo.
– Hola, soy ManOwaR, te llamo de la planta de V de villaconcha de su madre, soy el informático.
– ¡Ah! ¡Hola! ¿Qué tal?
– Bene. Te llamaba para comentar contigo el tema este del Outsourcing. ¿Ya te han hecho una oferta?
– ¡Y tanto! Los caraduras me ofrecían menos de lo que cobro ahora.
– Juas. ¿Y no te han hecho contraoferta?
– Sí, pero sigue sin hacerme gracia. Me ofrecían lo mismo que cobro ahora, pero pierdo la antigüedad, y encima ya no sería indefinido.
– Igualito que a mi. ¿Qué les has dicho?
– Que se vayan con el cuento a otro.
– Stupendo. Pues yo he hecho lo mismo más o menos. Nada, nos mantenemos en contacto con respecto a este tema, ¿vale?
– Claro que sí. Mándame un mail con tu teléfono, ¿ok?
– Hecho. Ciao.
Clac. La misma historia con el otro chaval. Estos se deben pensar que la gente es tonta.


Al rato, me llama por teléfono la chica de RRHH.

– Sistemas…
– Hola ManOwaR, soy la chica de RRHH de VamosdeListos.
– Buenas, dime.
– Pues nada, para comentarte a grosso modo como será tu trabajo a partir de mañana.
– ¿Hmm?
– A ver, como sabes hay tres plantas en Madrid, el otro chico y tú iréis rotando de una a otra, así que todo el trabajo se dividirá entre vosotros dos.- acabáramos.
– Dime una cosa, ¿sabes dividir entre cero?
– ¿Em? ¿Por qué?
– Porque tanto el otro chaval como yo hemos rechazado vuestra oferta, así que más os vale ir aprendiendo a dividir entre cero, porque tanto él como yo nos quedamos como estamos. Buenas tardes.
Clac.

Tomá pol culo, ¡coño ya!

Historias cortas BOFH: El becario vuelve a la carga

Written by ManOwaR

¿Recordáis en la última entrada que hice la que lió el becario de Calidad con la migración? Pues parece que no se quedó satisfecho. Hoy a primera hora…


¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu !


– Sistemas…
– Hola, que no puedo entrar.
– Eso es que debes quedarte fuera.
Clac. Odio a la gente que te llama y ni te dice quién es. Como si fuera adivino… (que tenga identificador de llamadas en el teléfono no tiene nada que ver, es cuestión de educación).


¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu !


– Sistemas…
– Hola, ¿me has colgado?
– Depende, ¿quién eres?
– Soy el becario de calidad.
– Ah, pues no sé. Antes colgué a un tipo que decía que no podía entrar, pero no sé quién era y no me dijo dónde no podía entrar.


El chico se queda pensativo un momento.


– Soy el becario de calidad y no puedo entrar al servidor de ficheros.
– Ahmmm, vale.- esto ya es otra cosa. – ¿te sale algún mensaje de error?
– Salió algo, pero lo he cerrado.
– Muy bien. – ¿por qué no me sorprende? Lo raro es encontrar a un luser que lea los mensajes de error antes de cerrarlos. Parece que sea una carrera para cerrar el mensaje de error lo antes posible, coño.
– ¿Qué hago?
– Intenta entrar otra vez y esta vez no cierres el mensaje de error. En lugar de eso, léemelo.
– Vale. Dice que no se pudieron volver a conectar todas las unidades de red.
– Vale. Dime el número de tu equipo. Lo pone en una pegatina en el frontal de la torre.
– El 145.
– Vale.- intento conectarme por VNC, pero me dice que no se puede resolver el nombre de máquina. Lanzo un ping y tampoco llego.- ¿puedes comprobar si el cable de red está bien conectado?
– Sí está bien conectado. Internet funciona. Lo que no funcionan son las unidades de red.
– Venga vale, ahora voy para allá.
Clac.


Antes de ir para allá, compruebo que el nombre de PC está creado en el nuevo dominio. Aparentemente está todo bien, así que voy para allá. Cuando llego veo que efectivamente no entra en las unidades de red. Compruebo que el nombre del equipo coincide con la etiqueta… está todo bien. ¡Comenzando purga! Con el maravilloso comando ipconfig ejecutado desde una consola de ms-dos ejecutada como administrador lanzo un /release, luego un /renew y luego un /flushdns. Pruebo de nuevo. Nada. Qué raro…


Lanzo un ping a mi equipo, pero me dice que no encuentra el host. Uy uy uy… que creo que ya sé lo que pasa. Lanzo el mismo ping pero añadiendo el sufijo DNS. Ahora sí responde. Sí, ya sé lo que pasa. Veamos, cuando hice la migración de dominio, el ADMT automáticamente deshabilita los usuarios y equipos migrados en el dominio antiguo. El caso es que si el usuario ya tenía perfil del dominio antiguo en el equipo, se puede seguir accediendo al mismo…. 


Para comprobar esta teoría, cierro la sesión. Pulso CTRL + ALT + SUPR para meter usuario y contraseña y…¡voilà! Se estaba conectando al dominio viejo. ¿Cómo? Quitando el cable de red, supongo, porque de otra manera no te dejaría iniciar sesión al estar el equipo deshabilitado en el dominio viejo. La madre que lo parió… en resumen, que en vez de conectarse al dominio nuevo, el tipo le quita el cable de red al ordenador, se conecta al viejo, y vuelve a poner el cable de red. Y claro, internet le funciona, pero no el acceso al servidor de ficheros. Reitero: la madre que lo parió… tiene mérito el tipo, ¿eh?


Cambio el dominio y le digo al becario que meta su contraseña. Entra a la primera, y las unidades de red funcionan a la perfección. 


– ¡Ya está!
– Si, ya está. Pero ahora necesito que me expliques por qué narices estabas entrando en el dominio viejo.
– Porque es ahí donde tengo mis cosas. – coño, un luser avanzado. Estos son los peores…
– Hmmyap. Y como no podías entrar a la primera, le quitaste el cable de red, entraste, y luego lo pusiste, ¿verdad? ¿quién te enseñó eso?
– Mi hermano es ingeniero de sistemas.
– Muy bien. ¿Y tu hermano no tuvo en cuenta que desde el viejo dominio no ibas a poder acceder al servidor de ficheros?
– Bueno, un fallo lo tiene cualquiera.
– Sí, cualquiera puede tener un fallo. Pero quien se mete a cacique donde no le llaman tiene problemas. Y he aquí la evidencia.
– Bueno vale, pero ya está arreglado, ¿no?
– Sí, arregladísimo.


Vuelvo a mi sitio. Me conecto por debajo de la red al pc del becario, me llevo los documentos a la Zona de Castigos™ y me cargo el perfil del viejo dominio. Acto seguido, redacto un bonito correo al becario y a su jefe explicándole la situación, y diciéndole que el departamento de IT no se hará responsable de la pérdida de información si el becario sigue haciendo lo que le sale de la punta del capullo. No así, pero en resumidas cuentas eso.

Al rato, el becario me responde en plan borde, poniendo en copia a todo cristo, incluyendo a Pokémon, Maisouí y el mismísimo Yayé, diciendo que si hay pérdida de información es responsabilidad del departamento de IT. Vale, tú lo has querido, chaval. Le respondí lo siguiente, poniendo en el correo a los mismos destinatarios que él había metido en el correo.



Estimado becario de calidad,


El departamento de IT es responsable de la información de la empresa, la cual está almacenada a buen recaudo y con copias físicas de seguridad en el servidor de ficheros. Como es de lógica, no podemos tener control ni hacer copias de seguridad de la información que todos y cada uno de los usuarios guardáis en los discos duros de vuestros equipos, por eso ponemos especial énfasis en que toda la información sea almacenada en el servidor de ficheros creado para tal efecto.


Mi anterior correo de desestimación de responsabilidad era meramente un recordatorio informativo, no estaba solicitando consentimiento. Adjunto a este correo te vuelvo a remitir la normativa interna con respecto a la información de la empresa. Si después de leerlo te queda alguna duda, te insto a consultar a tus superiores, en copia de este correo, o al departamento de RRHH.


Saludos cordiales,
ManOwaRFreaK.


Y con esto y un bizcocho… que le peten, un saludo. Es que hay quien se lo busca a pulso, joder…




Historias relacionadas:


– Historias cortas BOFH: La migración.
– Historias cortas BOFH: El canuto.
– Historias cortas BOFH: El monitor con sensores.
– Historias cortas BOFH: Los fichajes.
– Historias cortas BOFH: Hasta un BOFH puede convertirse en luser.



Historias cortas BOFH: La migración

Written by ManOwaR

Con solo dos semanas de tiempo hasta la fecha límite, nos llegó la orden de “arriba” de que teníamos que hacer una migración de dominio. Hasta ahora teníamos nuestros propios controladores de dominio, con nuestro dominio, DNS y DHCP propios. Ahora tenemos que migrar todo esto a unos servidores globales de V. Los nuevos servidores de DNS y DHCP ya me los dejaron preparados, así que yo ahí no tenía que meter mano.

Bien, la tarea no es demasiado complicada, utilizando el ADMT (Active Directory Migration Tool), una de las pocas herramientas que bajo mi punto de vista ha hecho realmente bien Mocosoft, se pueden migrar fácilmente los usuarios y sus equipos, con sus perfiles y todo, al nuevo dominio. El proceso de migración consta de 3 fases: user (migración del usuario), security (migración de los permisos de los archivos que tenga el equipo en el disco duro), y computer (migración del equipo). Durante el tiempo que dura la migración, es imperativo no utilizar ni el usuario ni el equipo en cuestión. Podría dar una explicación técnica del motivo de esto, como que si se hace inicio de sesión en el equipo, se usa el archivo ntuser.dat, y al estar este en uso no permite migrar y te jode todo el proceso, descojonando todo el tema de los permisos, entre otras cosas. Pero con saber que no hay que tocar el equipo es suficiente. O no…

Dicho esto, me dieron un usuario administrador del nuevo dominio (aunque solo puedo administrar el IT Center que me corresponde. Cabe mencionar que la política de contraseña de este usuario administrador te obliga a ponerle una contraseña de 16 caracteres, usando letras, números, mayúsculas, minúsculas y símbolos. Toma ya.) y monté un servidor para esta tarea y como prueba, nos migré a Pikachu y a mi con nuestros respectivos equipos. Todo correcto y funcionando. Hora de comenzar con los lusers.

Para “evitar” el problema que comenté anteriormente, antes de migrar a los usuarios, aparte de avisarles varias veces de que ni tocaran el equipo, hicimos unos cartelitos en A3 con el siguiente texto: “PC EN MIGRACIÓN. POR FAVOR, NO TOCAR ESTE EQUIPO HASTA QUE NO AVISE INFORMÁTICA. RIESGO DE PERDER TODA LA INFORMACIÓN”.Colocamos dichos cartelitos sobre los teclados de los equipos que estábamos migrando para evitar tentaciones.

Comenzamos con el departamento de Financiero, ya que les tenemos al lado y podemos pegarles una voz en el caso de que veamos que se acercan a menos dos metros de los equipos. La migración se realizó sin ningún contratiempo, todo correcto. Excepto porque se hizo un chocho impresionante con los permisos del servidor de ficheros (los usuarios del nuevo dominio no podían acceder como es lógico). Tuve que establecer una relación de confianza entre dominios en Directorio Activo para paliar este problema. Vale, sigamos.
Los siguientes en migrar fueron los del departamento de logística, que les vemos a través de las ventanas. De nuevo casi sin contratiempos. Solo un par de collejas a un luser que debía estar en el baño cuando le explicamos a todo el mundo el proceso e intentó iniciar sesión en su equipo.

Como en el primer día llevábamos un ritmo bueno y “todo” salió bien, Pikachu se desentendió del tema y me dejó todo el brown para mi solito. Vale, no pasa nada.

Al día siguiente continué con la tarea yo solo. Departamento de calidad. Solo había 2 de las 3 personas que hay allí. Les expliqué el proceso y les pedí que avisaran a la persona que faltaba, el becario. Puse especial énfasis en que era imperativo no tocar el equipo, o corrían el riesgo de perder acceso a toda la información del disco duro. Asintieron y me confirmaron que lo habían entendido. Yo por si acaso, les coloqué los papelitos en formato A3 sobre el teclado para evitar tentaciones antes de irme a mi sitio a comenzar con la migración.

Comienza la fiesta. Proceso de migración de usuario completado sin problema en los 3 usuarios. Sin embargo, en el segundo paso, el de la migración del apartado de seguridad, me falla en uno de ellos… oh…ohhh…. voy para allá, que me temo lo peor.

Al llegar al departamento de calidad, me encuentro con que solo está el becario… sentado en su equipo y con la sesión iniciada. Ni rastro del papelaco tamaño A3 que puse encima del teclado ¡Bravísimo!

– Estoooo…. buenas, por decir algo. ¿Qué haces en el PC?
– ¿Pues qué voy a hacer? ¡Intentar trabajar!
– Hmmyap.. ¿y no has visto el papel que había encima del teclado?
– Ah sí, pero como no sabía lo que era, lo he tirado.
– Fantástico. ¿Y llegaste a leerlo?
– Sí.
– ¿Y no te paraste a pensar que lo que decía de “NO TOCAR EL EQUIPO” a lo mejor significaba que no tenías que tocar el equipo?
– ¿Y yo qué sé?
– ¿Y tú qué sabes?…- me muerdo la lengua para no soltarle un insulto.- Vamos a ver alma de cántaro, que si hay un papel en tu teclado que dice que no toques el ordenador.. ¡NO LO TOQUES!
– ¡Pero a mi nadie me dijo nada!
– Dime una cosa…tus padres son hermanos, ¿verdad?- ya está, no he podido evitarlo.
– ¿Qué dices?
– Que si estaba ahí el papelaco era por algo, coño.
– ¡Pero nadie me dijo nada! – es duro de mollera, ¿eh?
– ¡Para eso estaba el papel!
– Bueno me da igual. Ya que estás aquí, arréglame el ordenador, que no me salen mis iconos en el escritorio.
– Pues no te da igual, porque por hacer lo que te ha salido de los huevos en lugar de hacer lo que ponía en el cartelito, te has quedado sin tus iconos.
– ¿Por qué?
– Por gilipollas.
– ¡Eh! ¡Sin insultar!
– No te insulto, te defino.- Wardog style™.

En ese momento, aparecen las otras dos personas del departamento.

– Hola ManOwaR, ¿ya ha terminado la migración?
– Pues mira, no. Se ha jodido porque tu querido becario ha decidido limpiarse el culo con el cartel que decía que no tocara el ordenador.
– ¡No jodas! – el supervisor se gira hacia su becario.- ¿No leíste el cartel?
– Si lo leí, pero es que nadie me dijo nada.- contesta el becario.
– Pfff… ¿y ahora qué hacemos?
– Pues yo seguir la migración. Lo único que se ha perdido son los datos que tuviera el becario en el disco duro.
– ¡Pues vaya putada!
– Bueno, no será porque no lo hemos advertido. Además, así aprenderá a hacer caso a lo que dicen los carteles de tamaño Nictuku que se le ponen sobre el teclado.

En realidad sí puedo recuperar los datos “perdidos”. Es tan sencillo como logarme como administrador y cambiar los permisos a mano. Lo que sucede es que no me sale de los huevos. Si fuera por un motivo justificado lo haría, pero siendo porque el becario es retrasado mental, paso.

Dicho esto me vuelvo a mi sitio a omitir el error y continuar con la migración. Todo se terminó correctamente, excepto el apartado Security del equipo del becario. Al poco rato, me llama el director de calidad para pedirme explicaciones sobre la pérdida de datos del equipo del becario.

– Sistemas…
– Hola ManOwaR. Soy Mr.Potato.
– Usted dirá.
– Me han dicho que se han perdido los datos del equipo del becario de calidad.
– Así es.
-¿Y no se pueden recuperar?
– Pues no.
– Pues menuda mierda de departamento de informática.- mal, muy mal.- Os recuerdo que sois “Tecnologías de la Información”, y toda la información es responsabilidad vuestra.
– Y yo te recuerdo que entre las normas de infraestructuras de la empresa, se recoge que es obligatorio trabajar sobre archivos que están en el servidor de ficheros, para evitar este tipo de problemas precisamente.
– Me da igual, sigue siendo culpa vuestra.
– No, la culpa es del becario, que ha decidido pasar 3 kilos de un cartel tamaño A3 que le pusimos delante del ordenador, advirtiéndole que no lo tocara hasta que no se lo dijéramos, y que si lo hacía podía perder toda la información. Que por avisar no era, oiga.
– ¡Bueh!
– Bueh-nos días.
Clac. A este todavía no lo he migrado. Y cuando lo haga, creo que el apartado Security va a fallar también, fíjate…

Al rato, me llama el supervisor de calidad.

– Sistemas…
– Hola ManOwaR. Oye tío, tenemos un problemón de cojones.
– ¿Qué os pasa?
– Que el becario estaba trabajando con un fichero de un reporte super importante y lo tenía en su disco duro.
– Pues qué pena.
– ¿No se puede hacer nada? Me he metido en su ordenador y el fichero está, pero no nos deja acceder a él.
– ¿Qué fichero es? – me conecto al equipo del becario por debajo de la red.
– Estaba en su escritorio, se llama Monthly Report Oct-2011.xls – cojo el archivo en cuestión y me lo llevo al espacio de “castigos” que tengo reservado en mi equipo para ocasiones como estas.
– Déjame comprobar.- me pongo a teclear a lo loco, para que oiga como que estoy haciendo algo.- pues oye, yo no veo ese archivo ¿eh?
– ¿Cómo que no? Espera que miro otra vez…. ¡coño, pues tienes razón!
– ¡Qué putada!
– Sí, vamos a tener que hacerlo desde cero.
– Que lo haga el becario, que para eso se lo ha cargado él.
– Pues claro. Pero pobrecillo…
– Sí, me da una penita….
Clac.

Paso el resto de la mañana monitorizando a ratos el trabajo del becario sobre el nuevo fichero que tuvo que volver a hacer desde cero. Cuando ya lo tenía terminado, lo guardó, lo cerró, y bloqueó el equipo. Pero, ¿a que no sabéis qué? Exacto, el chaval volvió a guardar el fichero en su disco duro en lugar de en el servidor de ficheros.

Ains… creo que este chaval HOY no va a entregar su reporte a tiempo… ¡si es que hay quien no aprende!

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Y a la vuelta…reyerta

Written by ManOwaR

Finalmente, terminaron mis vacaciones y me tocó volver al curro. Ya en el aparcamiento, echándome un cigarro en el coche antes de entrar, me pareció ver algunas caras nuevas entrando en la fábrica. Cuando salí del coche me encontré la primera en la frente… o eso creí. Seis personas estaban en la garita, escribiendo su nombre en la hojita de la muerte de Payoponi y recibiendo tarjetas de “visitante” para poder pasar por los tornos. En un principio yo pensé que el problema era que los tornos no funcionaban, pero no era así.

– ¿No podéis pasar?.- dije, dirigiéndome al primero de ellos que terminó de firmar.
– No, es que no tenemos tarjeta definitiva todavía.
– ¿Y eso?
– No sé. Dicen que nos tienen que dar de alta.
– ¿Y cuánto tiempo lleváis aquí?
– Pues hoy hacemos una semana.
– Hmmm… vale.

Me lo huelo: contrataron a estas seis personas (o más, vaya usted a saber) y Elpotro no supo darles de alta en el sistema, así que Pokémon le diría: Pues esperamos a que venga ManOwaR.Como si lo viera… ¬¬u

En fin, entro para dentro, coloco mi ordenador en el docking y lo enciendo. Mientras arranca, aplica políticas y parches (que después de 3 semanas serán unos cuantos) y tal, me voy a por café. En la salita me encuentro a la Yoli, que después del ¡Hombre ManOwaR! (más burra que un arado, pero más maja…) y los dos besos de rigor, me planteó el primer reto post-vacacional.

– No funciona el control de presencia.
– ¿Cómo que no? Yo he fichado sin problema esta mañana.
– Si, si la gente entra y sale bien. Pero yo entro en el programa y no veo que se recojan los marcajes.
– ¿Desde cuándo pasa esto?
– Desde la semana pasada.
– ¿Y no se lo dijiste a Elpotro o a Pokémon?
– Sí, claro. Pero no han sabido arreglarlo.
– Vale, no digas más. Ahora te lo miro.

Vuelvo a mi sitio. Pokémon no ha llegado aún. Compruebo el servidor de control de presencia, y veo que tiene varios errores. Miro el visor de eventos y veo que hay infinidad de fallos al intentar arrancar la base de datos en ODBC porque ha excedido el tamaño máximo. Compacto la base de datos a “cholón”, reinicio los servicios y ya arranca bien. Llamo a la Yoli para avisarla de que ya funciona, mientras en ese momento aparece Pikachu.

– ¡Hombreeeeeeee! ¿Qué tal tus vacaciones?
[Inserte típica conversación de vuelta de vacaciones aquí]

– Bueno, y ¿qué tal con Elpotro?
– ¡Buah! ¡No me hables, no me hables! Estaba deseando perderle de vista.
– ¿Y eso?
– Porque era un pesado, macho. Me perseguía a todas partes.
– ¡Jajaja!
– Sí, ríete, cabronazo. Pero se quería meter a las reuniones de la dirección y todo.
– Juas. Entonces me habéis echado de menos, ¿no?
– No lo sabes tú bien.
– Bueno, oye, una cosa. En la entrada he visto a 6 tipos que no tienen todavía tarjeta. ¿No los habéis dado de alta?
– Qué va. Elpotro no sabía hacerlo. ¿No le enseñaste?
– Claro que le enseñé. Pero también se supone que sabía instalar impresoras… por cierto, la impresora para la becaria de compras ¿la instaló ya?
– Qué va. Se tiró dos días intentándolo y no lo consiguió.
– La madre que lo parió…

En fin… doy de alta a los seis individuos (que ahí estaban los emails de sus altas esperándome), contesto a tropecientos correos pidiendo cosas y por fin a media mañana puedo salir a fumarme un pitillo. Como no podía ser de otra manera, me interceptan.

– Hola, ¿eres ManOwaR? – un ser de poco más de un metro, con un pelo negro como el sobaco de un grillo se acerca hacia mi.
– Sí… ¿qué pasa?
– Soy Zoila Repera, la nueva becaria de compras.
– Y quieres que te instale la impresora, ¿no?
– Exacto.
– Vale, cuando me termine el pito voy para allá y te la pongo.
– Psé, si el otro chico no fue capaz… pero mi jefe me ha dicho que te lo diga a ti.
– Tu jefe me conoce bien.- Tintín, maestro interceptor.
– Psé.- otra mueca de cara, mirándome con cara de desdén, y se marcha. Vale, ya me caes mal.

Me termino el cigarro y voy para el departamento de compras. Cuando llego, no me sorprende ni lo más mínimo ver la impresora completamente destripada. Claro, es lógico pensar que cuando no logras configurar una impresora en un PC, el problema está físicamente en la impresora. En fin… dedico los siguientes 10 minutos a restablecer el estado normal de la impresora. No sobran tornillos. Tintín me dedica una mirada de soslayo desde su despacho, pero no me presta demasiada atención. No es así con mi nueva amiga Zoila, que no me quita la mirada de encima ni por un segundo.

– Ale, impresora restaurada. Vamos a ver ahora qué destrozo te hizo Elpotro en tu equipo, déjame a ver.

La chica se echa hacia un lado, sin levantarse de la silla, dejándome vía libre para usar su ordenador, pero de pie. Hago como que no pasa nada, le robo la silla a su compañero y me pongo en el ordenador. Miro en Impresoras y veo que hay 15 copias de la misma. Bien, todas a la mierda. Zoila se tapa la boca, asustada al verme eliminar todo el “trabajo” de Elpotro. Le configuro la impresora correctamente, y saco una página de prueba.

– Pues ya la tienes.
– ¿Ya? Imposible.- emmm…. sin comentarios.
– ¿Qué dices? Pero si es solo configurar una impresora, una de las tareas más sencillas para un informático.
– Pues el otro informático me dijo que no podía configurarla.
– En fin. Haz una prueba, anda.

La chica abre un word y lo lanza a imprimir, seleccionando como impresora el PDF Creator.

– No, esa no es la impresora. Espera.- le quito el ratón y le pongo la que le acabo de instalar como predeterminada.- dale ahora.

Vuelve a intentarlo e instantáneamente la impresora comienza a trabajar. Zoila aplaude emocionada.

– Impossible is nothing.

Me vuelvo a mi sitio. Manda cojones. “Imposible” configurar una impresora de mierda. Vamos, no me jodas. Con la lata que me anduvieron dando durante mis vacaciones. Bueno, hora de ir a cambiar las cintas. Subo al CPD a recoger las de la semana pasada para llevarlas a la caja fuerte y recoger allí las correspondientes a esta semana. Tampoco me sorprende entrar al CPD y no encontrarlas por ninguna parte. Tampoco hay cinta metida en el robot de copias. Genial. Llamo a Pokémon desde arriba…

– ¿Diga?
– Hola Charmander, soy ManOwaR. ¿Qué ha pasado con las cintas esta semana?
– ¿Qué cintas?
– Las de backup, mendrugo.
– Ah. Pues no sé.
– ¿Cómo que no sabes?
– ¿No están en su sitio?
– Nop.
– Joder. ¿Has buscado bien?- vale, ahora viene la típica respuesta de madre: “¿A que voy yo y las encuentro?”
– Sí, he buscado bien. Voy a la caja fuerte a ver…
Clac.

Cojo la bolsita para guardar las cintas, que en su interior también guarda la llave de la caja fuerte y voy para allá. Al llegar, sí me sorprende ver la caja fuerte cerrada. Ya esperaba verla abierta, oye. En fin, la abro y tal y como sospechaba, ahí están todos los juegos de cintas, incluyendo el de la semana pasada. Compruebo las fechas de las etiquetas: fantástico, no se ha hecho ni una puta copia de seguridad durante las tres semanas que he estado de vacaciones. Creo que en el Carrefour tenían una motosierra a gasolina en oferta…en fin cojo el juego de cintas correspondiente y me voy al CPD a ponerlo todo en su sitio. De camino, me suena el móvil.

– ¿Si?
– Hola ManOwaR, soy Faust.
– Hola, dime.
– Nada, era para preguntarte qué tal las vacaciones, y para que me dieras tu “feedback” sobre el chaval que estuvo ahí sustituyéndote.
– Muerte y destrucción.
– ¿Eing?
– Sí, muerte y destrucción. Es lo que opino sobre el prostituto.
– ¿Tan mal?
– No sé, estoy todavía comprobando los desperfectos.
– Joder, pues yo pensaba dar un buen feedback de él y que así le contratáramos permanentemente en el equipo A.
– Pues no sé qué decirte, oye.
– Vale vale… pues ya me contarás.
– No cuentes con ello.
Clac.

Y lo peor de todo esto es que la culpa es mía, ya que fui yo quien le “eligió”. Pero ¿quién iba a pensar que iba a ser un tipo tan jodidamente desastroso? Cuando estaba conmigo, a base de palos, parecía que iba aprendiendo a hacer las cosas. Pero ha resultado que estando solo no ha sabido encontrarse el culo con las dos manos. ¿Y quieren contratarle? Tócate la minga, Dominga.

En fin, pasó la semana y logré arreglar todos los desperfectos que había causado el elemento, incluyendo el controlador de dominio secundario que estaba haciendo de servidor DHCP a la vez que el controlador primario. No balanceado, no, sino pisándose direcciones IP el uno al otro. Elpotro debió suponer que “estaba mal configurado”. Ahí, con dos cojones.

Resulta que al final de la semana, el viernes, comencé a encontrarme mal, y me fui un par de horas antes a casa porque me había subido la fiebre y todo. Llamé al mánager para decírselo, y me dijo que le mandara un  correo a Pokémon y a MaisOui, con copia a él, informándoles de que me iba. Ok, eso hice. Al poco me respondió MaisOui dándome su Ok y deseándome una pronta recuperación. Wiki, a casa.

Pero la cosa no quedo ahí. Por la tarde, me llama el mánager nuevamente.

– ¿Diga?
– Hola ManOwaR, perdona que te moleste, ¿cómo estás?
– Pues en la cama andaba. Cuéntame, ¿ha pasado algo?
– Es que MaisOui me ha dicho que si tengo un backup preparado para tu baja, por si no vas el lunes. Era para preguntarse si crees que vas a ir o no. – puto cabrón, a mi me dice que Ok, pero al mánager se pone a darle por culo.
– Pues no lo sé, depende de cómo me encuentre el domingo.
– Es que necesito saberlo con tiempo para prepararte un sustituto.
– Bueno, pues en principio no hagas nada. Yo creo que para el lunes estaré bien.
– Ok, vale, venga pues mejórate.
– Gracias, t’aluego.
Clac.

El domingo nuevamente me volvió a llamar para lo mismo, y de nuevo le confirmé que el lunes sí que iba a trabajar. Llegó el lunes, y allí estaba, jodido pero más o menos recuperado. Hice los procedimientos rutinarios, y cuando bajaba del CPD de cambiar las cintas de backup, escuché una voz familiar.

– ¡ManOwaR! ¡ManOwaR! – un tipo bajito y con la nariz aplastada se dirigía corriendo hacia mi. Mi primer instinto fue salir corriendo en dirección contraria, pero finalmente pude controlarlo.
– Estoooo… ¿qué haces aquí?
– Pues nada, que me llamó Faust para ver si estaba disponible para venir hoy, me dijo que te habías puesto malo.
– ¿Y te dijo que vinieras?
– No, solo me dijo que si estaba disponible, le dije que sí, y me dijo que estuviera atento por si me llamaba para venir hoy.
– ¿Y te llamó?
– No.
– Vale, entonces repito, ¿qué haces aquí?
– Pues como no me llamó, yo he venido por si acaso.
– Vale, espera.- llamo por el móvil a Faust…

– ¿Diga?
– Faust, soy ManOwaR.
– Hola ManOwaR, ¿ya estás mejor?
– Si, estupendamente. Oye, tengo aquí una persona que quiere saludarte.- le paso el móvil a Elpotro, y me dirijo escaleras arriba.

– ¿Dónde vas?- me dice, tapando el auricular del teléfono.
– Arriba, a por el LART.
– ¿LART?
– Sí, tú espérame ahí, que ahora te lo ENSEÑO…

¿Por qué siempre me toca este tipo de gente a mi? ¡Quiero un prostituto NORMAL!

Vaca…¿ciones?

Written by ManOwaR

Tras la semana de formación a Elpotro y uso intensivo del LART sobre él, por fin llegaron mis vacaciones. Como siempre, tuve que llevarme el “kit de supervivencia BOFH”, consistente en una mochila con mi portátil del curro + módem 3G + tamagochi de conexión VPN (es un pingajo que genera contraseñas de un solo uso).


El caso es que el lunes 15 de Agosto era festivo, por lo que había que hacer un apaño en el horario de copias de backup. En V, hacemos una copia incremental diaria de lunes a jueves y una copia total los viernes, en dos tareas diferentes. Tan solo había que pausar la copia diaria el viernes (para que el lunes no se iniciara la copia diaria y pisara la copia total que se había hecho el viernes) y el martes, volver a iniciarla. Fácil, ¿no? Pues no.


¡ Kuzuuuuuuueroooooo fuuuuuukeeei noo kooooeeeteeeee ! – llamada al móvil a las 8 de la mañana…


– ¿Hmmmfffffdigaaaa?
– Hola ManOwaR, soy Elpotro, ¿qué tal tus vacaciones?
– Bien hasta hace unos segundos. ¿Qué ha pasado?
– ¡Ah nada! Es que no sé si he hecho bien lo de las cintas de backup. ¿podrías revisarlo?
– La leche que te han dado colega, ¡que es solo darle al puto play en la tarea del backup diario!
Clac.


Sus muelas. Me llama mi primer día “oficial” de vacaciones, a las 8 de la mañana, y tiene los huevos de preguntarme qué tal las vacaciones…. En fin, me giro en la cama y a ver si vuelvo a dormirme después del sobresalto…


¡ Kuzuuuuuuueroooooo fuuuuuukeeei noo kooooeeeteeeee ! – me cago en sus…


– ¿Diga?
– Oye ManOwaR, que soy Elpotro otra vez, que se ha debido cortar.
– La madre que te…
– Al final ¿vas a mirarlo o no?
– Que no coño, que son las 8 de la mañana, déjame dormir.
Clac.


¡ Kuzuuuuuuueroooooo fuuuuuukeeei noo kooooeeeteeeee ! – insistente el tío.


– ¿Que paaaaaaaaaaaaaaasa?
– Hola, le llamamos de Orange, ¿es usted el titular de la línea?
– En realidad no, soy un Mastín montaña del Pirineo, es que mi amo se ha dejado el móvil en el salón y ¡¡ESTÁ DURMIENDO!!
Clac. Cooooooooño yaaaaaaaaaaaaaa…..


Con la tontería, las 8:30 de la mañana y me han quitado el sueño con las 3 llamadas de las narices, así que me levanto y me pongo a desayunar. Al terminar, a ver un ratito la tele. 


Qué bien se está de vacaciones, HOYGAN. Eso es lo que diría si no fuera porque el puto teléfono no deja de sonar…


¡ Kuzuuuuuuueroooooo fuuuuuukeeei noo kooooeeeteeeee !


– ¿Diga?
– ManOwaR, soy Elpotro otra vez.
– Yap. Espero que la fábrica esté ardiendo, porque te recuerdo que este número es solo para emergencias.
– Emmm… pues no, pero es que estoy intentando instalarle la impresora a la becaria de compras y no soy capaz.
– ¿Y eso te parece motivo para llamarme? Colega, búscate la vida, que estoy de vacaciones, coño.
– Pero es que la necesita para trabajar.
– Te lo repito: búscate la vida. Y mientras que le mande los documentos que sean al compañero de al lado y que se los imprima el compañero.
Clac.


Pesado de cojones el tío. Van tres llamadas, y eso en el primer día de vacaciones. Al final voy a tener que comprarme el lanzallamas ese que vi en amazon.com y prenderle fuego de verdad. 


¡ Kuzuuuuuuueroooooo fuuuuuukeeei noo kooooeeeteeeee ! – lo mato, lo mato….


– ¿Diga?
– ManOwaR, soy Elpotro.
– Ya sé quién eres, me lo llevas recordando toda la santa mañana.
– Macho perdona, pero es que no sé hacer muchas cosas.
– Ya me doy cuenta ya, pero lo de llamarme lo tienes dominado. ¿Qué te pasa ahora?
– Que me ha dicho Pokémon que tengo que dar permisos al director de calidad en la carpeta de compras.
– ¿Y tampoco sabes cómo hacer eso?
– Es que…
– Macho, vete al servidor de ficheros, unidad E, buscas el directorio de compras, botón derecho, pestaña seguridad, miras el grupo de seguridad que tiene permisos ahí, y luego desde directorio activo añades al usuario en cuestión a ese grupo de seguridad.
– Es que no sé cuál es el servidor de ficheros.
– Mppphhh… el 003.
– Vale, espera.- le escucho teclear.- nada, no conecta.
– ¿Que no conecta el qué?
– Intento conectarme por VNC al servidor 003 pero me dice que no puede resolver el nombre.
– La madre que te trajo. El nombre es ESPMADSSCC003. Lleva el mismo prefijo que todos los servidores de la sede, solo que terminado en 003.
– Ahhh… pues sigo sin poder entrar.
– Vale mira, déjalo que lo hago yo.
Clac.


Cojo el kit de BOFH y me conecto a la red de V. Abro consola de Directorio Activo y le deshabilito el usuario a Elpotro. Con el móvil de empresa, llamo al móvil de Pokémon.


– ¿Diga?
– Hola Pikachu, soy ManOwaR.
– Hombreeeeeeeeee, ¿qué tal esas vacaciones?
– Pues todavía no he podido empezarlas, porque en lo que va de mañana Elpotro no ha parado de llamarme, y solo son las 10.
– No jodas, ¿y eso?
– Porque es un pesado de cojones. Oye, que te llamaba para decirte que le he deshabilitado su usuario de dominio para que se entretenga. Dentro de un rato habilítaselo, ¿vale?
– Jajaja, qué cabronazo eres, vale vale no te preocupes.
– Y que voy a apagar el móvil de empresa. Si de verdad hay alguna emergencia, llámame a mi teléfono privado, que solo lo tienes tú.
– Venga vale. Pero oye, te voy a matar.
– ¿Por haberte mandado allí a un inútl, no?
– Exacto, jajaja. Venga, no te preocupes, disfruta de tus vacaciones.
– Lo intentaré. T’aluego.
– Adios.
Clac.


Dicho y hecho. Apago el móvil de empresa. El resto del día lo pasé de puta madre sacándome brillo al ombligo y sin que el teléfono estuviera dando por culo. Eso hasta las 6 de la tarde…


¡ Kuzuuuuuuueroooooo fuuuuuukeeei noo kooooeeeteeeee ! – es Pokémon.


– ¿Qué pasa Charmander?
– Hola ManOwaR, perdona que te moleste, pero es que tenemos un problema.
– Pues tú dirás.
– Es que me han llamado y me han dicho unos guiris que teníamos problemas con nuestro router, pero no sé con cual.
– ¿Ah sí? ¿Y tú has notado que tengamos problemas?
– Sí, no funciona CIM.
– Vale. ¿Y qué router te han dicho que falla?
– No le he entendido bien. El RTFM o algo así.- me aguanto la risa. Buah, no puedo.
– ¿Cómo que el RTFM? jajajajajaja.
– ¡Yo qué sé! Me hablaba en guiri, no le entendí muy bien.
– Bueno, vale – no pienso decirle lo que significa “RTFM“, prefiero reírme a su costa.- será el MPLS. Súbete al CPD anda, que te voy guiando, y vamos a resetearlo.
– Vale.- sube por las escaleras y abre la puerta del CPD.- ya estoy.
– Vale, ¿ves el armario de comunicaciones pequeño, que está debajo de la mesa donde están todas las pantallas?
– Sí, aquí hay un montón de cosas.
– Vale, hay dos tipos de aparatos: switches que ocupan todo el ancho del armario, y dos routers más pequeños que están el uno al lado del otro encima de una bandeja. Localízalos.
– Vale, creo que ya.
– ¿Son de color azul turquesa?
– No, son blancos.
– Eso son los fortigates (menos mal que pone FORTIGATE en grande, que si no…). Necesito que busques los otros, están un poco más arriba.
– Vale, ya. ¿Cómo los reseteo? No veo que tengan botón.
– Localiza el cable de corriente y quítaselo, esperas 10 segundos y lo vuelves a conectar.
– Vale, ya está.
– ¿Cómo que ya está? No han pasado 10 segundos.
– Joder, qué prisa tienes.
– ¬¬.
– Ahora sí, ya está.
– Vale, pues vete a ver si ya funciona CIM.
– Vale, luego te llamo.
– Si se soluciona no me llames, llámame solo si vuelve a haber problemas.
– Ok, gracias ManOwaR.
– Son 10.000.
– ¿Eh?
Clac.


Bueno vale, esta vez si me ha llamado por algo importante. Solo espero que realmente haya sido capaz de identificar el router RTFM, digooo…. MPLS 😛


Un par de días más tarde, decido encender el móvil de empresa, a ver si tenía algún mensaje de texto o en el buzón de voz. Pues sí… 16 mensajes en el buzón. Vaya tela. Escucho el primero….


– Hola ManOwaR, soy Elpotro. Tío, ¿dónde te metes? es que….


Siguiente mensaje.


– Hola, soy yo de nuevo… es que….


Clac. Borrar todos los mensajes del buzón de voz. Vaya telita con el HAMIJO. En ese momento…


¡ Kuzuuuuuuueroooooo fuuuuuukeeei noo kooooeeeteeeee ! – la madre del cordero…


– ¿Diga?
– ¡Hombre! ¡Por fin te encuentro! Soy Elpotro.
– Lo suponía. ¿Qué ocurre?
– Es que necesito instalarle la impresora a la becaria de compras.
– ¿Y esa es la emergencia que te hace estar llamándome todo el rato?
– Bueno… pues… si… es que la necesita.
– ¿Y si te digo cómo hacerlo dejarás de darme el coñazo?
– Si.
– Vale, pues ahora te mando un enlace por correo de cómo instalarla.
– Vale, ¡gracias!
Clac.


Inmediatamente redacto el correo para enviarle a Elpotro…

Hola, aquí tienes el enlace: ENLACE
Saludos.

Móvil apagado de nuevo, y hasta la próxima. 


(Prometo continuar en cuanto tenga un rato libre como hoy para poder escribir).

El prostituto

Written by ManOwaR

Pues resulta que como ya me prometieron la promoción, el mánager ha decidido que ya puedo empezar a hacer tareas de gerencia. Y claro, como promocionar a TSS (técnico de sistemas senior) implica que ya puedo ser jefe de equipo y medio gerente, no he podido negarme. El primer marrón consistió en seleccionar y entrevistar yo mismo al que será mi prostituto. Me dió 10 CV, cada cual más engalonado con certificaciones de Cisco y M$. Finalmente me decidí por un chaval de 32 años con un ciclo formativo de grado superior, pero que ya tenía 10 años de experiencia dando soporte. Al menos sobre el papel. Le entrevisté, y aunque el chico reconoció que llevaba más de un año sin trabajar y estaba un poco oxidado, me pareció que estaba bastante dispuesto a aprender.

La cosa era la siguiente: yo me iba 3 semanas de vacaciones. El chaval vendría una semana antes de que yo me fuera para solaparse conmigo y que así yo pudiera ponerle al día. Como Pokémon se cogió sus vacaciones justo antes que yo, esa semana estaríamos los dos solos.

Cuando apareció el chaval, resultó ser un personaje moreno y menudo, con la nariz aplastada al estilo boxeador.

– Hola, soy ManOwaR. ¿Eres Elpotro?
– ¡Buenas! ¿Qué tal tío?
– Pues aquí andamos. Vamos para dentro, que voy a ir preparándote el sitio donde vas a trabajar.

Le puse mi antiguo ordenador (yo ahora uso un portátil, por aquello de llevarme el trabajo a casa durante las vacaciones…), y más tarde dimos una vuelta por todas partes para que fuera conociendo el lugar. El chaval se hartó de preguntar cosas, y yo con paciencia fui contestándoselas lo mejor que pude. No quería mandarle a la mierda tan pronto, ya que al fin y al cabo fui yo el que le eligió a él, pero realmente logró fulminar mi paciencia en tan solo una hora, por lo que decidí que sería una buena idea tenerlo entretenido un rato, así que volvimos a nuestros sitios y le dejé leyendo documentación.

– Oye ManOwaR, esto de…
– Apúntatelo y luego te contesto todo junto.
– Pero es que…

Hago caso omiso. Tengo correos importantes que contestar, que estamos preparando la migración del dominio y quiero dejar los prerrequisitos terminados antes de irme de vacaciones. Al poco…

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu !

Hago el amago de coger el teléfono, pero veo a Elpotro mirándome con ojitos de cordero degollado, deseando contestar él. Le hago un gesto para que responda.

– ¿Si?- ¿cómo que “si”? Joder, echo de menos a Dislexia.
– Ajam, si, soy el nuevo, ajam, ajam, vale, un momento.- tapa el auricular con la mano.
– Oye ManOwaR, que dice Payoponi que esta noche hubo un corte de corriente y ahora no se le enciende el ordenador.
– Pregúntale si le ha dado al botón de encendido.
– Vale.- destapa el auricular.- ¿has probado a encenderlo?…. vale, de nada, adios.- Joder, vaya tela, ¡el tío no había encendido el equipo! ¡Ni se me había ocurrido!
– Pues esta es la “incidencia tipo” que te vas a encontrar aquí. Apúntatelo.
– Vaya tela.
– Ya ves.

El día transcurre con cierta normalidad, un par de “incidencias tipo” y poco más. Se nota que es Agosto y que la gente está de vacaciones, cosa que me beneficiaría para poder dedicarme a lo mío si no tuviera a la mosca cojonera detrás de la oreja.

– Oye ManOwaR, creo que el procedimiento añadir nuevos equipos al dominio está mal.
– ¿Y qué te hace pensar eso?
– Pues que con meter al equipo en dominio desde el propio ordenador no es suficiente, hay que crearlo a mano en directorio activo.
– Hmmm pues nop. Al meter un equipo en dominio, aparece él solito y por arte de magia en directorio activo.
– Que no que, ¿a que te lo demuestro?
– ¿Y si no eres capaz de demostrármelo me invitas a un café y una palmera de chocolate?
– Venga, hecho.

Pobre angelito. No sabe que los BOFHERS solo apostamos sobre seguro. En fin, no es cuestión de rechazar un desayuno gratis, así que cojo un equipo de los de reserva para que haga de conejillo de indias y se lo instalo para que chapurree con él.

– Vale, ahora lo meto en dominio… ya está.- no está mal, al menos sabe meter un equipo en dominio.
– Bien, pues ya está en dominio.
– Y ahora hay que crearlo en directorio activo.
– En directorio activo ya está creado.
– ¿Lo has creado tú?
– No, yo he estado aquí todo el tiempo contigo. Pero vete a directorio activo y verás como está creado por arte de magia.
– Vale, vamos a ver.- abre la consola de AD.- ¡Ves! ¡Aquí no hay nada!
– Yap, ¿y qué tal si miras dentro de la unidad organizativa llamada “Computers”?
– ¿Eh?.- le endiña con mucho miedito con el ratón.- Andáááááá….
– Venga, vamos a por mi desayuno. – el chaval agacha la cabeza y asiente.- ahm, y después de esto, te vas a hacer un nuevo procedimiento para meter equipos en dominio partiendo desde cero, que el que hay está un poco anticuado ya.

Me hace un gesto de desaprobación, pero no se queja. Se ve que el chaval tiene ganas de aprender, y la lección de hoy ha sido “no contradigas al BOFH”. Espero no tener que grabársela en sangre como a los lusers, a los cuales solo les entra la información por medio del dolor.

Café, palmera y pitillo más tarde, volvemos para nuestros respectivos sitios, pero de camino, para no variar, nos interceptan.

– ¡ManOwaR! ¡ManOwaR!- la becaria de compras.
– ¿Qué te pasa?
– Necesito que me des de alta en la aplicación de pedidos.
– Dile a tu jefe que me haga una petición por correo.
– Es que no está.
– Pues entonces no puedo darte de alta. Si te corre mucha prisa habla con Le Yayé y que haga él la petición.
– ¡Pero necesito hacer un pedido ya!
– Entonces deberías darte prisa.

Se marcha de mala gana, y Elpotro me mira con cara de pocos amigos.

– ¿Por qué no puedes darle de alta?
– Dos motivos: el primero es que no me sale de los huevos, el segundo que no puedo darle de alta en la aplicación de pedidos sin el consentimiento formal de su jefe, el cual además me tiene que indicar qué roles hay que ponerle.
– ¿Porque no te sale de los huevos?
– En efecto. Esa es la más importante de las dos razones.
– Joder, vaya tela macho.
– ¿Qué?
– Que parece que no te gusta trabajar.
– Pues claro que no, a ver si te crees que estoy aquí por amor al arte. Pero sé a lo que te refieres, a mi me gusta mi trabajo, pero cuando llevas ya unos añitos en esto tienes los huevos pelados de tanto tocahuevos. Y los interceptores me sientan como una patada en el estómago, oye.
– Ya bueno. Pues voy a darla de alta yo.
– Pues va a ser que no. ¿No me has oído? Sin autorización no damos de alta.
– ¿Pero por qué no?- este tío quiere llevarse una galleta hoy.
– A ver, que te lo explico para que me entiendas, que tienes que cuestionarlo todo, joder.
– Es que quiero aprender.
– Pues escucha y aprende. Primero, la das de alta, vale, ¿y qué roles le das? ¿todos?.- comienza a agachar la cabeza.- segundo, ¿vas a tomar la responsabilidad de que esa chica se ponga a hacer pedidos a diestro y siniestro? – parece interesado en las punteras de sus zapatillas.- Mejor que no, oye, si esa chica no hace bien su trabajo no queremos marrones, que la responsabilidad sea de su jefe, que nos ha pedido que le demos de alta en el sistema. ¿Capisci?
– Capisci.
– Por cierto, llevas 2 strikes.
– ¿2 strikes?
– Sí, dos veces que me llevas la contraria, y dos veces que te has equivocado. A la tercera subo a por la escopeta y te disparo en el pecho.
– ¡Jaja! ¡Qué cachondo!
– ¿Cachondo?- dispararle dispararle igual no, pero este no se va hoy de aquí sin un LARTazo. O dos.

Volvemos a nuestros sitios, y el chaval se pone a hacer el manual para meter equipos en dominio. Yo sigo con los prerrequisitos para la migración de dominio. Bueno, y trolleando un poco aquí y allá. Al rato…

– ¡Ya está! Voy a subirlo con el resto de la documentación.
– Para el carro. Primero quiero revisarlo.
– ¿Te lo mando por correo?
– Tranquilo, ya lo cojo yo de tu disco duro.
– ¿Cómorl?

Hago caso omiso, le cojo el fichero y lo abro. La primera en la frente: no tiene cabecera ni índice. Y en el título ha puesto literalmente “PROCEDIMIENTO XA METER EKIPOS EN DOMINIO”. Yo lo mato. El resto del manual está bien en contenido, pero todo escrito como si estuviera mandando un SMS. Bloqueo y equipo y me levanto de la silla.

– ¿Donde vas?
– Arriba.
– ¿Para qué?
– A buscar la escopeta.
– ¡Venga ya! – le miro con la cara más seria que puedo poner.- ¿Y me dejarás dispararla?
– De momento te voy a pegar un par de tiros en el pecho, y cuando terminemos, si quieres puedo enseñarte a disparar a un mapache mientras defeca.

Mariangustias

Written by ManOwaR

Mariangustias es el prototipo de luser experto en tocar los huevos a todo el mundo y poner toda la empresa patas arriba por alguna imbecilidad suya. Que yo creo que esta mujer hizo algún curso de imbecilidad avanzada o algo así….

Iba yo por el pasillo, pasando por delante del departamento de logística (al que Mariangustias pertenece) para volver a mi sitio después de haber estado en el CPD cambiando las cintas de backup, cuando oigo mi nombre a gritos.

– ¡ManOwaR! ¡ManOwaR!, espera chiqui – sí, Mariangustias además de luser avanzado y tocapelotas, es uno de los muchos Interceptores que hay en esta empresa.
– ¿Qué pasa?.

Me quedo en la puerta de mi departamento, mirándola con cara de tener muuuuuy pocas ganas de ayudarle lo más mínimo. Ella se me acerca a toda prisa con un papelito en la mano.

– Mira, te comento, que Kathrin Empujenbajen (claro, mundialmente conocida) me ha dicho que en los envíos que le hagamos tenemos que añadir estos datos en la etiqueta de expedición.- me enseña la hoja. Son 5 líneas de datos.
– ¿Y por qué no te haces una etiqueta con estos datos y la pegas al lado de la etiqueta de producción?
– Porque tiene que ir en todos los envíos que le hagamos.
– Pues te imprimes una etiqueta en todos los envíos que le hagas.
– ¿Y no puede imprimirse solo?
– Se puede, pero para ello tengo que crearte una etiqueta copia de la de producción con los datos que tienes ahí, darla de alta en CIM y Sentinel y asignarla en SAP a ese cliente. Además hay que probar primero en los sistemas de calidad antes de integrarlo en producción. Vamos, un coñazo.
– Vale, pues lo necesito para ya.
– Pues va a ser que no. Hacer todo lo que te he dicho requiere bastante curro, no se hace en 5 minutos. Además, que la creación de una nueva etiqueta lo tiene que aprobar Pikachu y el director de producción, y ambos están de vacaciones.
– Bueno, vale.
– Ale, adiós.
– ¡Ah, oye!
– Qué.
– ¿Y lo tendrás para esta tarde?- como era de esperar no se ha enterado de nada.
– Habla con Pokémon.
– Vale, gracias.

Al rato…

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu !

– Sistemas…
– Hola ManOwaR, soy Mariangustias.
– ¿Qué te pasa?
– Mira que tenemos una cajita en el almacén de expediciones para enviar, pero no han conseguido sacar la etiqueta de producción de ese material.
– ¿Qué material es?
– El 978214-R.
– Vale, voy a echa un vistazo y te cuento.
– Vale, pero date prisa que hay un camión esperando.
– Pues la culpa es tuya, por avisarme cuando el camión está aquí en lugar de cuando fabricásteis el producto y no lográsteis sacar la etiqueta de producción.
– Venga, gracias.- vive en su puto mundo, ¿eh?
– Ale, adiós.
– ¡Ah! ¡Espera!.- cóoooomo no.- ¿has creado ya la etiqueta que te comenté esta mañana?
Clac. Paso.

Me pongo a revisar en SAP (ya todos sabéis que no es lo mío, pero los del Equipo A están de vacaciones y me toca comerme el marrón por el decreto 33) el material en cuestión. Lo veo todo bien, así que decido irme a la fábrica a preguntar a los jefes de línea cómo están declarando la producción. Allí me encuentro a un calvorota desconocido en plan borde que se niega a mostrarme cómo lo ha estado haciendo porque “lo ha intentado ya 17 veces y no lo ha conseguido”. Bueno, pues que le peten. Me voy a un puesto aleatorio (el del calvorota) y me pongo a hacerlo yo, a ver qué error da. “No hay norma de embalaje definida”. Va bene. P’a mi sitio de nuevo.

Vuelvo a comprobar el material en SAP, tiene norma de embalaje definida para expedición pero no para producción. Llamo a la directora de logística para que me diga qué tipo de embalaje tiene (caja de cartón) y se lo defino en SAP. Mientras lo hago, suena el teléfono.

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu !

– Sistemas… si quieres que te embale solo tienes que decírmelo.
– ¿Y para qué quiero yo que me empales?
– Para ver si se te arregla el oído. ¿Qué te pasa Mariangustias?
– Pues mira, te comento, ¿Has visto ya el problema de la cajita esa?
– Estoy con ello.
– Es que el camionero dice que se va a ir.
– Pues que se vaya y les mandamos por transporte urgente la cajita que falta.
– Ok, le digo que espere un poco más.
– Tú sigue entendiendo lo que quieres.
– Gracias chiqui.
Clac. Sus muelas.

En fin, me voy a la fábrica a ver si ya sale la dichosa etiqueta. Efectivamente ya sale, pero el problema es que en la descripción dice “motor” en lugar de “difusor”. Vamos, que quien diera de alta el material, lo hizo mal. En fin, me vuelvo para mi sitio, y de camino me echo un cigarro. Cuando llego, me encuentro a Mariangustias esperándome.

– Chiqui, te comento, que me han dicho que la etiqueta ya sale de repente, no sé por qué.- yo la mato.- pero que sale mal la descripción, dice que es un motor, y debería poner difusor.
– Ya me había dado cuenta de eso. Quien diera de alta el material, se le olvidó asignarle una norma de embalaje y puso mal ese dato.
– Vale, pero ese no es el problema.- creo que voy a ir a por el LART.
– ¿Y cuál es?
– Que los chicos del almacén cuando intentan disparar la etiqueta para expedirla, les da error.
– ¿Qué error da?
– ¡Ah! ¡Y yo qué sé! Espera que llamo a los del almacén.

La tía se sienta en MI silla con todos sus cojones y coge MI teléfono para llamar a los del almacén. Juro por Chuck que esta invasión no quedará sin castigo.

– Hola chiqui, te comento, ¿eres Javi? Ah vale, no importa, ya que te tengo aquí, ¿puedes mirarme la referencia tropecientos barra ese?- le dedico una mirada de mala ostia que si las miradas matasen, sus ojos estarían saliendo en forma de masa rosa gelatinosa por su ano en este momento.
– Ahm… vale vale, pásame con Javi anda. Gracias chiqui. Hola chiqui.- qué cansina con el chiqui.- te comento, ¿qué error te salía al intentar expedir la caja? Ajam, ajam, ajam. Vale, gracias.
Clac.
– Que el camión ya se ha ido, así que ya da igual, lo mandamos por mensajería urgente.
– Yo te mato.
– Gracias ManOwaR, hasta luego.

Se levanta y se va. Intento controlar mis instintos homicidas. No puedo. Me subo al CPD, cojo el LART y me cebo a endiñarle a una silla hasta que se me pasa la adrenalina. Bajo a por un café y me fumo un cigarro. Vuelvo al CPD, y vuelvo a endiñarle a la silla con el LART cinco minutitos más. Nada, que no me calmo. Necesito sangre. Sangre humana. Aunque ahora que estamos en crisis, me vale hasta la sangre de luser, aunque no sea lo mismo.

De camino a mi sitio llamo a los del almacén desde el móvil para que me digan el error. “No hay etiqueta asociada”. Tócate los huevos. Ya en mi sitio, desde SAP veo que efectivamente el material no tenía norma de embalaje de producción, ni etiqueta asociada de expedición, y la descripción estaba mal. Me voy a ver las propiedades, y veo que el usuario que creó el material fue nada más y nada menos que Mariangustias. Y lo creó ayer. HAAAAAAAAAAAMIGO. Ahora sí que sí.

El otro día, Wardog publicó una entrada en su blog que me dio una gran idea. Pensaba reservar esta putada para alguien más digno, pero es que Mariangustias se lo ha ganado a pulso, así que me puse manos a la obra para llevarla a cabo, pero claro, al estilo V y BOFH destructor.

Mariangustias pertenece al departamento de logística, y forma parte de un equipo que denominan “perseguidores”. Debido a su trabajo, siempre va con un par de EDDING 800 marcando etiquetas a diestro y siniestro. No sé si lo he comentado antes, pero en V todo el mundo se larga a las 13:00 a comer, así que aproveché ese momento para rellenarle los EDDINGs con Agua Fuerte (Salfumán) que compré en el chino en una pequeña escapada. También aproveché la coyuntura para hacerle una pequeña trampa en su botella de cocacola light (siempre tiene una botella de medio litro de cocacola light , y le encanta bebérsela caliente :S). Cogí un caramelo Mentos y le hice un agujero en el centro con un destornillador de estrella. Por el agujero, pasé un cordel fino, de manera que el Mentos quedó colgando del cordel, que a su vez dejé pillado con el tapón de la botella de cocacola light, de manera que cuando se abriera, el cordel perdería su asidero y el Mentos caería dentro de la botella. Y ya sabéis qué ocurre cuando mezclas Mentos con CocaCola Light, ¿no? 😀

A la vuelta de la comida, Mariangustias retomó su trabajo de perseguidora y se fue a la fábrica a asesinar etiquetas. Y digo asesinar porque cada vez que marcaba una, ésta se deshacía. Pero no te creas que después de marcar un par y ver el restultado la tía paró. No. Hasta que no llegaron un par de jefes de línea y la cogieron de las orejas para que dejara de joder etiquetas no paró. Menuda elementa. Al menos el jefe en funciones de producción le echó una peta del 15. Ella como siempre, se hizo la sueca, como que la bronca no iba con ella. Lo mejor viene ahora…

De vuelta a su sitio, me quité mi traje de ninja y me fui a hablar con ella a su sitio.

– Hola Mariangustias.- me hace un gesto con la mano, está demasiado concentrada viendo un powerpoint chorra en su pantalla. Doy una fuerte palmada en la mesa.
– ¡Despierta!
– ¿Qué pasa chiqui?.- como si nada.
– He estado revisando el problema de la cajita de esta mañana.
– ¿Qué cajita?.- todavía alguien me dirá que no se merece lo que le va a pasar.
– La referencia 978214-R.- hay que hablarle en código para que te entienda.
– Ahhhh, ya. ¿Qué le pasa?
– Que después de darle un montonazo de vueltas, me he dado cuenta que el problema es tu cerebro.
– ¿Mi cerebro?
– Sí, que creaste ayer el material y no diste ni una: no le creaste norma de embalaje de producción, ni le asignaste etiqueta de expedición, y encima pusiste mal la descripción.
– ¿¿¡¡YOOOOOOO!!??- se levanta de la silla toda indignada. Es que encima ni reconoce la culpa.
– Sí, tú.
– ¡Ese material yo no le di de alta!.- sabía que esto iba a suceder.
– ¿Cuál es tu usuario?
– AngustiasM.
– Ajam. Pues si nos vamos a SAP.- le quito el ordenador, invadiendo su espacio como ella me hizo a mi antes.- entramos a el maestro de materiales, buscamos la referencia 978214-R y le damos a propiedades vemos que… ¡HALAAAA!, el creador fue el usuario AngustiasM.

Mariangustias se sienta de nuevo en su silla (después de que yo me levantara para enfatizar que había sido ella la culpable), enrrojecida totalmente. ¡Por fin! He logrado que se de cuenta de ALGO. Lo que sea. Pero se ha dado cuenta. El caso es que todo el departamento se acerca en corrillo a ver el espectáculo. Parece ser que esta es la primera vez que alguien consigue poner en un aprieto a esta personaje.

Me retiro un par de metros y continuo el show.

– Es decir, que te has tirado todo el día dando por el culo, primero con la norma de embalaje de producción, luego con la etiqueta de expedición, y ¡tienes los santos huevos de encima venir a decirme que la descripción está mal!.
– Pero… pero…- le echa una mirada a su suministro de cafeína en forma de botella.
– ¡Pero si has sido tú la única causante de todo este embrollo!- la señalo con el dedo, igual igual que este de la foto, la misma cara de buena persona.

Mariangustias traga saliva, pero está demasiado espesa, así que se acerca a la mesa y coge la botella de cocacola light boicoteada. Mira a su alrededor, e intenta tragar saliva de nuevo, con el mismo resultado. Se coloca la botella enfrente y comienza a girar la rosca del tapón. Al retirar el tapón, se la acerca a la boca, pero inevitablemente el Mentos cae en el líquido de color negro, provocando una violenta reacción química que propulsó todo el líquido hacia su cara, impregnándola por completo.

MUAHAHAHAHAHAHAHAHAHA!! Ahora vas y te vas a dar por culo a otro, maja!

Le Yayé (y su Aifon)

Written by ManOwaR

[…]
– Oye ¿podgías dagme tu númego de teléfono? Pogsi tengo algún pgoblema y no egstás…

Como resulta evidente viendo lo que me ocurrió con El Yayo, no le iba a dar un número de teléfono que fuera ni siquiera parecido al mío, por lo que como alguien ya me sugirió, le dí el móvil de Pokémon.

El caso es que el tío es muy insistente, y sigue empeñado en que le pase los contactos de su Aifon al HTC de empresa, hasta tal punto que vino la dire de RRHH a buscarme para que se lo hiciera.

– Que no puedo, oiga.
– ¿Y por qué no?
– Porque primero, el Aifon no es una herramienta corporativa, y segundo, no tengo ni idea de cómo hacerlo, ni siquiera de si se puede.
– Bueno, pero puedes intentarlo al menos, ¿no?
– Puedo intentarlo, pero ¿y si me cargo el teléfono?- la dire cambia de gesto, como que acaba de cambiar de opinión.
– Bueno, voy a hablarlo con él y vemos cómo lo hacemos.
– Hacéis.
– Ya veremos. Adiós.

En fin, yo paso. Me subo arriba al CPD, que nos han llegado un montón de servidores, racks de discos y un armario para montar los nuevos servidores de VMWare. Digo “nos” han enviado, pero el que lo monta todo es el menda lerenda, así que al tajo. Un rato más tarde, estando arriba al fresquito, me suena el movil: es Pokémon.

– ¿Qué pasa Pikachu?
– Oye, ¿dónde estás?.- separo el micro del móvil un poco y me quedo en silencio, para que se oiga claramente el sonido de las turbinas de la sala de servidores.
– Arriba.- pos eso.
– ¿Y qué haces ahí?.- lo mato.
– Montando los nuevos servidores que han llegado.
– Ahm. ¿Y te queda mucho?
– Bastante.
– ¿Como cuánto?.- jooooodeeer.
– Como dos o tres días. Te recuerdo que me estoy comiendo todo el marrón yo solito.
– Bueno, pues necesito que bajes un momento.
– ¿Es algo urgente?
– Sí.
– ¿De vida o muerte?
– Sí.
– Pues cuéntamelo, que si hay que meter mano a los servidores ya estoy aquí arriba para hacerlo.
– Pues nada que necesitamos que le metas a mano los contactos a Le Yayé de su Aifon al móvil de empresa.- ¿es o no es para matarlo? De vida o muerte dice el cabrón…
– Pues va a ser que tengo cosas más importantes que hacer.
– Pero te estoy diciendo que bajes y lo hagas, coño.
– ¿Y por qué no se lo haces tú?
– Porque yo no sé.
– Yo tampoco sé hacerlo.
– Tú si sabes, jodío.
– Me da igual. Que estoy liado montando los servidores y que eso no es de vida o muerte.
Clac. Que te peten, coño. Manda huevos el GRMGMSFFFLLLLLLLLL…. >.<
Me muerdo la lengua. Yo sigo montando las máquinas, hasta que 5 minutos después alguien golpea la puerta del CPD. Pokémon no puede ser, porque él tiene tarjeta autorizada para entrar. Reprimo la tentación de hacerme el sueco y “como que aquí no hay nadie”, pero si alguien ha subido a la planta de arriba y ha llamado a la puerta del CPD será porque tiene la certeza de que estoy ahí dentro… Abro la puerta, y está la dire de RRHH con Le Yayé.

– ¿Qué pasa?
– Hola ManOwaR. Mira, necesitamos que hagas lo de los contactos.
– ¿Cómo tengo que deciros que no sé hacerlo?
– Bueno, pues tendrás que meterlos a mano.
– Estás de coña, ¿no?
– No.
– ¿Y por qué no lo hace él mismo? ¿O Pokémon?
– Porque no saben.
– Y yo tampoco sé, ya os lo he dicho.
– Bueno, pues aprendes, es lo que hay.- me da los teléfonos y se dan media vuelta.
– ¡Un momento!- se paran en seco y giran la cabeza.- Quiero un correo tuyo y con el OK de Le Yayé diciendo que me autorizáis a meterle mano y que es vuestra responsabilidad si se jode algo.
– ¿Cómo?
– Eso mismo. Que yo os he advertido que no sé cómo funciona esto, y no quiero responsabilidad si se estropea.
– Bueno, vale, ahora te lo mando.
– Ok, adiós.

Manda cojones el carro leña -_-‘ Otro brown que me toca comerme por el artículo 33.

Pues nada, espero a que me llegue el correo de rigor, y empiezo a “intentar” copiarle los contactos. Resulta que con itunes me deja hacer una copia de estos, y con un programita encuentro la manera de convertirlos a formato Outlook e importarlos en el HTC. El problema es que Le Yayé tenía muchos nombres en franchute, con tildes raras y eso, y se han importado con nombres en idioma alienígena. Además casi todos están sin el prefijo internacional de Francia, por lo que no podrá llamarles desde España. Pero ese no es mi problema.

Voy al despacho de Le Yayé para llevarle sus teléfonos, pero no está. Voy al de la dire de RRHH y tampoco está. Se habrán ido a comer… me acerco a RRHH, y está La Yoli nada más.

– Hola Yoli, ¿dónde está tu jefa?
– Se ha ido a comer ya.
– Ahm, ¿y estás tú solita?
– Sí, ¿por? ¿necesitas algo?
– Pues me harías un gran favor si te quedas con estos dos teléfonos, que son de Le Yayé, y se los das a él o a tu jefa cuando vuelvan de comer, así puedo despreocuparme y sigo montando los servidores nuevos en el CPD.
– Vale, no hay problema.
– Gracias, Yoli.
– De nada.- la Yoli se queda mirando los teléfonos (cogiéndolos con dos dedos, como si fueran a mancharla…), y de pronto se me enciende la bombilla.
– Ah, por cierto Yoli…
– Dime ManO.
– Ten cuidado con esos dos teléfonos, que ambos tienen GPS…
– ¿GPS?
– Sí, como el de tu marido…. el del TomTom…

Me voy, cerrando la puerta, y dejando a la Yoli ojiplática. Con un poco de suerte, el Aifon de Le Yayé corre la misma suerte que el suyo (no creo que la Yoli haya escarmentado, la verdad)….

MUAHAHAHAHAHAHAHAHA!!!!!!

Le Yayé

Written by ManOwaR

Tras la marcha relámpago del Yayo original el viernes de la semana pasada, nos informaron que a partir del lunes íbamos a tener un nuevo director general de la planta. Solo nos dijeron que era francés, que hablaba “algo” de castellano, y que tenía 62 años.

Llegó el lunes, y yo como de costumbre estaba hasta arriba de trabajo (hay que matizar que la planta sigue funcionando durante el fin de semana aunque en las oficinas no trabaje nadie, así que siempre me encuentro un “pitote” los lunes a primera hora) cuando sonó el teléfono…

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu !

– Sistemas…
– Hola ManOwaR, que soy la Yoli.
– Hola Yoli, ¿qué pasa?
– ¿Has dado ya de alta a Le Yayé?
– Pos no. Ya sabes que primero tenéis que darle de alta vosotras como empleado en el enterprise directory, y cuando a mi me llega el correo de confirmación le doy de alta en los sistemas.
– Ahhhh…
– Pos eso, ¿le habéis dado ya de alta?
– No, ahora lo hago.
– Vale.
Clac. Sigh… en fin. Al rato me llega el correo de confirmación del alta, y procedo a darle de alta en todos los sistemas con el mismo perfil que tenía el Yayo. Como no tiene un “superior” al que enviarle sus claves, se las escribo en un papelito y me voy para su despacho. No hay nadie, así que entro y me pongo con el portátil que era del Yayo, a limpiar toda la mierda que tuviera y a configurarle el perfil a Le Yayé. Al poco rato me llama Pokémon.

– ¿Dónde estás?
– En el despacho del Yayo, configurándole el portátil al nuevo.
– Voy para allá.

Y como prometió, en un minuto allí tenía a Pokémon. No es que quisiera nada de mi, es que quería hacerse el importante y dar la impresión de que estaba trabajando para que Le Yayé tuviera todo listo para cuando llegara. Unos minutos más tarde, entra un hombre por la puerta acompañado de la directora de RRHH, hablando con ella en francés. El hombre, de 1.70 de estatura y 80Kg, trataba de ocultar su edad con tinte para el pelo, pero la cara tremendamente arrugada y las manos desgastadas evitaban que consiguiera su propósito. Al verlos entrar, Pokémon se apresuró a levantarse para darle la mano. Le Yayé, pasó de él en un principio, hasta que la dire de RRHH le llamó la atención y le presentó.

– Éste es Pokémon, el director de sistemas.- el franchute le estrecha la mano. Pokémon, señalándome a mi, me introduce.
– Y éste es ManOwaR.- me estrecha la mano.- es el encargado de todos los sitemas y…- Pokémon para al darse cuenta de que Le Yayé ha vuelto a su conversación en francés con la dire de RRHH. Qué maleducado…

Pues nada, yo le dejo todo configuradito y listo, con un post-it con sus contraseñas pegado en la pantalla, y me largo con viento fresco, que tengo mucho que hacer. A media mañana, me llama la dire de RRHH al móvil para que vaya a echarle una mano al nuevo director general. Pues vale. Voy para allá, y me encuentro la puerta abierta, así que paso sin llamar.

– Buenaaaaaaaaas.
– Hola, errrr….
– ManOwaR.
– Sí, manoguággg, hola. Je soy le Yayé.
– Sí, encantado. ¿Cuál es el problema?
– Nesesito acseso a mi coggeo y a l’ordinateur.
– Vale. ¿Ve ese post-it en la pantalla? Ahí le he escrito las direcciones para entrar en todas partes con sus respectivos usuarios y contraseñas.
– Olalá… ok, grasias. ¿Y tú podgías me configugag le telefón..?- hay que matizar que en esta empresa se les da un HTC Desire a todos los directivos.
– Si claro, por supuesto.- extiendo la mano para que me de el teléfono, y cuando esperaba encontrarme con el HTC, resulta que me da un “aifon” 4.
– ¿Y esto?
– Mi telefón…
– Pero este no es el de empresa.
– Nooo… el de empgesa no lo quiego, le he desviado les llamadas al mío pergsonal.
– Ahmmm… pues va a ser que no, oiga. Yo no puedo configurarle el correo corporativo en un teléfono que no está aprobado por el comité de seguridad.
– Ah buenó, ¿y con quién tengo que hablag paga que me lo configuges?
– Pues ni idea, oiga. Yo si quiere le paso el contacto del responsable de seguridad de España y habla usted con él.
– Ok, dámelo.

Pues nada, me voy para mi sitio y le paso el contacto. Al rato viene y me cuenta una milonga de que el Desire es una miegggda y que su “aifon” es una maravilla, y que el oficial de seguridad le ha dicho que se tiene que joder con el HTC.

– Pues nesesito que me pases los contactos del aifon al nuevo telefón.
– Pues va a ser que no.
– ¿Pog qué non?
– Porque el aifon no recupera contactos de ninguna SIM, se graban siempre en el teléfono.
– Pues vaya merde.
– Merde el aifon.- me mira con cara de mala leche y se larga.

Quince minutos más tarde vuelve a la carga. Resulta que no puede entrar en su sesión de Windows. Voy para su sitio y tiene el terminal bloqueado. Mete su contraseña pero le dice que es incorrecta.

– ¡Esto no puede segggg! ¡Ya egtoy hagto de memogizag tantas contgaseñas! ¡Quiego que todas mis contgaseñas sean la misma en todas pagtes! ¡En mi antegiog tgabajo pasaba el dedo y se hacía todo automáticamente!
– Pues aquí no tenemos de eso, así que le va a tocar utilizar una PDA.
– ¿Me vas a dag otrga PDA?- me mira con cara de asustado. Si no quiere ni tener dos móviles…
– No.- saco un folio de la impresora y se lo doy.- PDA significa papel de apuntar. Ahí puede escribir todas sus contraseñas y llevarlas siempre encima para que no se le olviden.- Chuck, es un Yayo versión 2.0 y encima gabacho…

Pues bueno, resulta que me jura y me perjura que está poniendo bien la contraseña, hasta que se le bloquea el usuario. Me voy a mi sitio, se lo desbloqueo, y le reseteo la contraseña a la que según él estaba poniendo. Voy a su sitio, y funciona a la primera.

– ¡Lo ves! ¡Lo ves! ¡La estaba poniendo bien!

Síiiiii, claaaaaaaaaaaaaaaaaaro…

En fin, que no contento con esto, sigue dándome la murga un rato más tarde. Ahora resulta que intenta configurar su cuenta de Gmail personal en el HTC Desire, y le dice que la contraseña es incorrecta.

– ¡Miga, miga! ¡Desde l’ordinateur si que funsiona!- efectivamente en el ordenador sí entra, pero en el móvil le dice contraseña incorrecta.
– A ver, ¿cuál es la contraseña?
– Montpellier1234.
– Ok.- le configuro correo y contraseña en el móvil y funciona a la primera. Se lo enseño.- ya está.
– ¡Pego como puede seg! ¡Si estaba poniendo bien la contgraseña!

De nuevo: Síiiii, claaaaaaaaaaaaaaaaro….

El caso es que se tira toda la semana dando por el culo con las contraseñas. Finalmente, siguiendo órdenes de Pikachu, le configuro autologon en todos los sistemas que lo permiten, para que deje de dar por el culo. Pero resulta que Le Yayé es un Luser Avanzado, de esos que creen saber más que nadie de informática solo por saber decir “Memoria de de erre tres” sin atragantarse con la saliva ni morderse la lengua, y se le ocurrió ponerle al PC una contraseña en el arranque a través de la BIOS. Y claro, llegó el viernes, y se le había olvidado. ¿Y a quién le tocó el brown? Pues a mi.

Me tocó buscar por Internet cómo cojones quitar la puta contraseña, que evidentemente yo desconocía, a ver si había algún jumper como en los PCs de hace algunos años. Pero resulta que no, la única manera era destripando completamente el portátil para acceder a una pequeña pila que si la quitas durante 1 minuto se hace un clear CMOS automáticamente. Peeeeeeero resulta que Le Yayé se había marchado, dejando el cepo de seguridad del portátil puesto, así que me tocó hacer la operación quirúrgica en su propio despacho en lugar de traerme su portátil a mi zulo. Vale, lo hice, vi que funcionaba, y antes de irme le bloqueé la BIOS con mi propia contraseña. Este brown me lo he comido, pero esta se la guardo… vaya que sí.

Por la tarde, Le Yayé volvió y se encontró su portátil totalmente reparado y funcionando, así que decidió venir a buscarme para darme las gracias.

– ¡Holá manoguagggg!
– Hola Yayé.
– Oye muchas grasias pog aggeglagme l’ordinateur.
– De nada, para eso me pagan. – pongo cara de ¬¬u.
– Oye ¿podgías dagme tu númego de teléfono? Pogsi tengo algún pgoblema y no egstás…

CONTINUARÁ….muy pronto, os lo prometo…