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BOFH issues: Cuando las cosas no dependen de uno mismo…

Written by ManOwaR

Incluso para el BOFH más perfeccionista, hay cosas que se escapan de su control. En mi caso, las líneas ADSL y SHDSL contratadas con un conocido proveedor de comunicaciones con logotipo de color naranja.

El viernes pasado, que yo estaba de vacaciones, Pokémon abrió una incidencia con dicho proveedor porque la navegación por Internet iba lenta. Y claro, no me dijo nada. Así que esta mañana me llaman por teléfono para decirme que un técnico iba a personarse en V para comprobar el router. Va bene… yo no puedo tocar los routers, ya que son propiedad de ellos, así que no me meto.

Le pregunto a Pokémon y me explica el problema. Yo hago mis comprobaciones: efectivamente, la navegación a internet es lenta o nula, pero sin embargo lanzando ping a las direcciones IP de algunas páginas web, éstas responden con tiempos aceptables. La LAN va de maravilla, así que deduzco que es problema de las DNS.

Al rato llega el técnico. Me voy con él a la sala de servidores y le cuento el problema. Él saca su portátil ultramoderno, sus dos cables mágicos (uno USB-RS232 y otro RS232-Ethernet… y yo me pregunto, ¿no sería más cómodo un cable USB – Ethernet?), y se pone a trabajar. Yo me pongo a trastear con el teléfono… hasta que me doy cuenta de que el técnico tiene la cara totalmente blanca poco después de arrancar su portátil.

– ¿Pasa algo?
– No sé tío… esto no va…
– ¿El qué no va? – joder, no me des respuestas luserianas del tipo “no va”, que eres un técnico macho…
– Ahí va su madre… ¡que no me salen mis iconos en el escritorio!.- me asomo y miro su pantalla. Bonito escritorio del perfil default de Windows… evidentemente por alguna razón no ha cargado su perfil.
– Cierra sesión y vuelve a iniciarla a ver.
– No, no. Mira.- Abre mi PC y la unidad C. Le sale un mensajito que dice que el contenido de la carpeta puede ser peligroso, que pulse para mostrar archivos.- ¡No tengo nada en el disco duro!.- mendrugo, si no tuvieras nada no te habría arrancado el sistema operativo…
– Bueno, tú cierra sesión y vuelve a abrirla. O pulsa en el botóncito ese y dentro de “Documents and Settings”…- él cierra mi PC, sin darme tiempo a terminar.
– ¡Menuda putada! Pues sin esto no puedo trabajar.
– Si me dejas un momento yo te lo arreglo en un periquete.- a veces es mejor hacer las cosas por uno mismo cuando el luser no quiere colaborar. Porque sí, me ha tocado lidiar con un técnico luser. Santa paciencia…
– No tío qué va, este portátil es del proveedor con logotipo naranja y no lo puedes tocar.- ya me toca los huevos el tío este macho.
– Pues vale, entonces te has hecho un viaje en vano.
– Bueno, tendré que volverme a la oficina.- Ahora es cuando pongo el modo cabronazo ON.
– Ok, ya pasaré nota de que seguimos con el mismo problema. Que se supone que tenemos un contrato con vosotros que dice que nos lo tenéis que solucionar en 3 horas o menos.
– Pero…
– No, no, tú vete tranquilo, que no ha sido tu culpa. Ahora, si esto no funciona, yo tengo que reportarlo.
– Y… oye, si eso me dices cómo se arregla y lo hago yo.
– Ya te dije 2 veces que cerraras la sesión de Windows y volvieras a abrirla.
– No me lo dijiste.
– Será eso. Hazlo.
– Pero ¿por qué?
– Joder con el replicón, hazlo de una vez macho que no tengo todo el día.- sí, he sido borde, pero ya toca la moral el tío…
– Bueno bueno no me hables así, que yo no tengo la culpa de que esto no funcione.- pero sí tienes la culpa de agotar mi paciencia…..- pues mira, me voy a la oficina, y ya vendrá otro técnico a arreglároslo. No tengo por qué aguantar esto.- ¡Hala! ¡Se ha ofendido!
– Bueeeeeeno, pues nada, ve con Chuck.

Y como vino se marchó. Y lo uno por lo otro, la casa sin barrer….

¡Vacaciones!

Written by ManOwaR

Esa mañana no amaneció. Las nubes negras anunciaban la inminente llegada de la tempestad, mientras los soldados embutidos en sus armaduras plateadas se movían inquietos.

¡Brom, brom, brom, brom, brom! – Tambores en la lejanía anunciaban la llegada inminente del enemigo. Los soldados más noveles temblaban, mientras los más veteranos, curtidos en decenas de batallas, esperaban pacientes, sabiendo que hoy era el día de la verdad, y que el temor solo debilitaría su voluntad de sobrevivir a la batalla. Lamentablemente, escaseaban los soldados veteranos. Los dos años de guerra habían mermado mucho el ejército, y la necesidad de nuevos reclutas propulsó la incorporación de demasiados imberbes a las filas.
El general a lomos de su corcel negro alzó la espada, llamando a todos a formar. En pocos minutos, tres escuadrones de lanceros, dos de arqueros y una escuadra a caballo estaban listos para el combate en un extremo de la llanura. Más de 1000 almas dispuestas a luchar por defender su tierra, más de 1000 almas que sabían que hoy podría ser el día en el que su sangre se mezclara con la arena… 1000 almas que temían no ver a su amada esa noche.

En el otro extremo de la llanura, el ejército enemigo hizo su estruendosa aparición. Tambores, lanzas contra escudos, pasos firmes de legionario. Sus armaduras negras relucían a pesar de la oscuridad de la mañana, sedientas de sangre. Perros de guerra ladraban con las pupilas llenas de intenciones homicidas, haciendo que los corazones del ejército blanco se encogieran, si cabe, un poco más.
Entonces, el general blanco comenzó su discurso…

– ¡Hombres libres! ¡Puedo ver el miedo en vuestros ojos…! Pero tener coraje es hacer lo que el miedo te dice que no hagas. ¡Y no existe coraje si no hay miedo! Porque todos los sueños pueden convertirse en realidad si tenemos el coraje suficiente para perseguirlos…¡Hoy es el día en el que lucharemos por la tierra que nos dio la vida! ¡Hoy sabrán, que cuando luchamos como hombres libres por proteger cuanto queremos, abandonar no es una opción!

Un estruendoso trueno dio el pistoletazo de salida a la batalla. Ambos ejércitos cargaron el uno contra el otro, formando un conglomerado de blanco, negro, y rojo…lluvias de flechas caían sobre el enemigo, dejando decenas de cadáveres por el camino. En el fragor de la batalla, ambos generales se enzarzaron en un igualado combate. De pronto, un caballo desbocado con su jinete muerto colgando de los estribos arrolló al general blanco lanzándole al suelo y dejándole desarmado y desprotegido. El general negro alzó su arma, dispuesto a acabar con la vida de su eterno enemigo, cuando…

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu !

– Grmghs $%!!¡**€$%… ¡cawen tooooooo! con lo bien que se duerme al fresquito del CPD…. – ¿Diga?
– ¿ManOwaR?
– Si, ¿qué pasa?
– Ah vale nada, es que como no estabas en tu sitio, era para ver si estabas por ahí.
– ¿Tu eres retard, no? ¿Y para qué me llamas?
– ¿Eh? Pues para ver si estabas… bueno te dejo que tengo curro, ¡hasta luego!
– Vale, ahora me llamas.
– ¿Por qué?
Clac. Se va a cagar. Clac clac clac clac…

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu !

MUAJAJAJAJAJAJAJAJAAJA!!!

ManOwaR se va de (merecidas) vacaciones, pero ¡volveré en Septiembre! Y seguro que tengo cosas que contaros… a ver las que arma Brain > Null, y las veces que me llama… iré con un bloc de notas para ir apuntándolas ^_^

¡Feliz verano!

Ser BOFH ¿es contagioso?

Written by ManOwaR

Estas últimas semanas estoy teniendo un curro extra que no veas, (de ahí que apenas haya actualizado el blog), entre otras cosas porque los lusers con el calor sacan su faceta “moscacojoneril”, y tocan más los huevos que de costumbre. Pero claro, un BOFH es un BOFH, y no se deja tocar los huevos tan fácilmente…

Ayer se marchó Urkel, que el pobre como becario solo tenía 3 meses de contrato (bueno, de prácticas). Así que nada, “fiesta” de despedida con saladitos y bollos, y curro para mí: dar de baja de todas partes, retirar ordenador, etc… y palmadita en la espalda, que a pesar de que el chaval vino de “aquí voy a ser el BOFH”, al final resultó ser bastante majete.

– Gracias ManOwaR, que sepas que me llevo un buen recuerdo, he aprendido mucho de ti.
– Espero que haya sido de informática.
– Si, pero sobretodo de lo otro.
– ¿Qué es lo “otro”?.- ya sé lo que me va a responder.
– Pues de las artes BOFH y del “cómo domar a un luser en tres rápidos pasos”.
– Juas.

En fin, un chaval agradecido. Me dio pena y todo. Ahora cuando putee a Pokémon no tendré a nadie que se ría en primera persona. Bueno, ni falta que hace, con lo que me río yo me vale. El caso es que eso de “las artes del BOFH” se me quedó grabado. ¿Ser BOFH es un arte? Pues mira, igual sí oye, porque por mucha informática que sepas, está claro que no todo el mundo sirve para esto. Para esto hay que tener un arte: el de la mala hostia.

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu !

– Sistemas de la ponzoña, le atiende Nurgle, ¿me busca para ensuciarle la mente?
– ¿Eh?
– …
– ¿ManOwaR?
– Sí, también me llaman así. Díme.
– Ah, oye mira que soy Tintín – qué suavecito está desde que Epi le dio el rapapolvo xD- que hoy viene un becario nuevo de compras y necesitamos que le configures un ordenador y tal.
– Fale. Mándamelo por escrito con copia a Pokémon, voy preparando un portátil.
– Ok, gracias.

Pues nada, doy de alta al susodicho y le preparo un portátil. Se lo dejo preparado en el departamento de compras con un postit con sus contraseñas, y me vuelvo para mi sitio. Pero, para variar, un interceptor intenta hacer de las suyas…

– ¡Oye ManOwaR!

Sin mirarle, levanto el dedo corazón de la mano derecha y digo: – ¡Mira! ¡Un cervatillo!

Sí que va a ser un arte, oye. Con la milenaria técnica ninja del cervarillo he eludido al primer interceptor del día. Creo que todavía lo está buscando.

Sin embargo la insistencia moscacojoneril de los lusers parece no tener límite…

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu !

– Centro de salud mental informática, ¿te puedo chupar la barba?
– ¿Cómo?
– ¿No tienes barba?
– No.
– Qué lástima…
– …
– Bueno qué, ¿has roto algo?
– Em… estoy llamando a informática, ¿no?
– No lo sé, dímelo tú. ¿Qué número has marcado?
– El 110.
– ¿Seguro?
– Creo que sí.
– Creo no es seguro. Creo que deberías colgar y volver a marcar asegurándote de que lo haces bien.
– Bueno, vale.

Clac. Menos mal que siguen siendo tontos del culo.

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu !

– Farmacia la compresa sin alas, ¿qué desea?
– Aaahhhh ahora si que estoy seguro de haber marcado el 110.
– Hmmyap. ¿Aspirinas o condones?
– Venga, no vayas de listo.
– Es que hoy no me he tomado mi medicación.
– Bueno, ¿me lo arreglas o qué?
– Sí, ahora mismo.
– Vale gracias.

Clac. Pero tontos tontos tontos. Luego llamará cuando se de cuenta de que no me ha dicho qué tengo que arreglarle. A todo esto que aparece Pokémon…

– ManOwaR, hoy se incorpora la nueva directora de RRHH, hay que prepararle un portátil.
– Hmmyap, ¿y por qué ayer me dijiste que preparara un PC para los del servicio médico en vez de decirme que preparara el portátil para la directora de RRHH, a pesar de mi absurda idea de que era más importante preparar el portátil?
– Bueno no me discutas. Prepáralo y ya está.
– Si bwana.

Ale, a preparar el portátil para su señoría. Un Lenovo T510, que viene con Windows 7, pero los estándares de V me obligan a formatearlo y  meterle el XP. Pues ale, al lío. Formateo al canto mientras me bajo los drivers de la página de IBM. Pero… ¡Oh! Sorpresa. Los drivers están mal. Me bajo el driver de vídeo y me instala el de la tecnología Intel Turboboost del procesador. El de audio me dice que no es compatible con el hardware, y el de la tarjeta wifi me ha instalado el del lector de tarjetas smartcard. Menudo caos. Llamo a IBM y quedan en enviarme un CD con una preinstalación de XP con los drivers y todo. Qué majos. Lo malo es que hasta el lunes no estará. Así que nada, correo a Pokémon, que el marrón es suyo.

– ¡ManOwaR!
– ¡Quéeee!
– ¿Para qué me mandas un correo si me tienes aquí al lado?
– Para que quede constancia por escrito de que el portátil no está listo para la directora de RRHH porque a tí no te salió de los huevos que lo preparara con antelación.
– Pero…

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu !- le hago una señal con el dedo índice para decirle que debo coger el teléfono.

– Sistemaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas…..
– Hola, ¿eres ManOwaR?
– El mismo que viste y calza. ¿Qué has roto?
– Jaja, todavía nada. Por fin doy contigo, las otras veces me lo cogió un loco que decía que me quería chupar la barba o nosequé. Deberías tener cuidado de quién coge tu teléfono, tío.
– Hmmyap.- todavía no dice el cabrón.- bueno, ¿y qué es lo que te pasa?
– Pues mira soy Dosneuronas, el nuevo becario de compras. Es que me has puesto aquí el ordenador y el postit con las claves, pero no funciona el excel.
– Ahm…- qué bien me viene para escaquearme de Pokémon.- eso es importantísimo, voy para allá ahora mismo a arreglártelo.
– Vale, gracias.

Clac. Salgo escopetado antes de que Pokémon siga con su rollo. Sé que llevo la razón, pero paso de tener que argumentárselo a una persona que se pasó 10 años levantando cajas de Whisky y todavía lo escribe con “G”. Llego al departamento de compras….

– Wenaaaaaaaaaaaaasshhh.
– Hola, ¿eres ManOwaR?
– El mismo.

Un personaje de más o menos 80 centímetros de alto y 13 años aparentes se levanta de su silla para saludarme. Su extensa calva juvenil brilla con la luz de los fluorescentes. Zapatos náuticos, pantalones de pinza, y camisa de Lacoste. Un reloj más grande que su mano asoma por la manga de la camisa. Cuando me da la mano, tengo la misma sensación que cuando le pones un dedo en la mano a un bebé para que te la coja.

– Bueno, tú dirás.
– El excel que no funciona bien. Mira es que estoy con esta tabla de materiales con su precio, y al hacer el sumatorio no me los agrupa.
– Hmyap. A ver…- lo hago yo y sale a la primera.- voilà. A ver si adivinas cuál era el problema.
– Pues ni idea macho, yo he hecho lo mismo que has hecho tú.
– No, ¿ves esto?- le enseño mi mano mientras agito los dedos.- esto es una mano con dedos prensiles. Tu mano es un muñón.
– ¿Cómo?
– Mu-ñón.- si que es tonto el tío.
– Oye sin faltar.
– No te falto, te defino. ¿Entonces el Excel funciona bien, no?
– Pues no.

En ese momento, su jefe, Tintín, entra por la puerta. Al verme, se para en seco con cara de miedo, no sé por qué.

– Mira no tengo tiempo de discutir tonterías. Una cosa es que el programa no funcione y otra es que no tengas ni puta idea de cómo hacerlo.
– ¡Si que sé hacerlo!.- se ha ofendido….
– Que no voy a discutir. Tú lo has intentado y no salía, me has llamado porque el programa “no funcionaba”, he venido, lo he hecho yo y ha funcionado a la primera, luego el problema era no que el programa no funcionara, sino que tú no sabías hacer tu trabajo.- levanto la vista para mirar a Tintin, que espera con los brazos en jarra. El becario se queda pensativo. Yo me levanto y comienzo mi huída del departamento de compras.
– Bueno, ¡hasta luego!

Me miran, no prohíben, pues adiós. Y así acabó el día. Por la tarde me sucedió otra situación “curiosa” en la que me di cuenta de que mi maldad inherente además es contagiosa. Ya por la noche, estaba dejando a mi novia en su casa, y estuvimos hablando un ratito en el coche. Cuando ya se iba, la veo que antes de abrir la puerta, mira por el retrovisor mientras agarra la manilla de apertura, acechando… Por la calle, en mitad de la carretera, están pasando las tres típicas marujas.

“Está esperando a que terminen de pasar para abrir”.- pienso para mí mismo. No obstante, sucede todo lo contrario. Cuando están a la altura de la puerta, ¡la abre de golpe! Y las mujeres casi mueren dos veces: la primera por el “casi” golpe que se llevan, y la segunda por el susto. Yo, con cara de flipado, me quedo mirando a mi novia.

– ¡Uy! Perdonen señoras, no las había visto.
– ¡Ay hija que susto! ¡No, si la culpa es nuestra por ir andando por medio de la calle!

Cuando las señoras se van, me mira sonriente…

– ¡Casi las atizo! ¡Jajajaja!

Me da un beso y se va corriendo, feliz. Feliz de hacer el mal…

Al día siguiente, andaba yo arreglando el programa de las alarmas que Pokémon se había cargado intentando cambiarle el tono, cuando me suena el móvil. Anda, si es mi chica. Me echará de menos, es más maja…

– ¡Holaaaaa!
– ¡Hola amor! ¡A que no sabes lo que acabo de hacer!.- tiemblo.
– No.. .sorpréndeme.
– ¡He encerrado a una señora en la escalera de incendios! ¡Muahahaha!
– ¿lol? ¿Y eso?
– Naaah porque la advertí de que no se podía salir a fumar ahí, y la tía no me hacía caso.
– Así que la has encerrado.
– Sí.
– ¿Hace cuánto de eso?
– No sé, 5 minutos, ¿por?
– Porque hace un calor del carajo y se estará cociendo.
– Que se joda, ya la avisé de que ahí no se podía fumar. Que baje por la escalera de incendios.
– Pues tienes razón. Así seguro que deja de tocar las narices.
– Bueno amor te dejo que tengo trabajo… ¡un beso!
– Otro para tí….

Clac.

No sé si es más preocupante lo que acaba de hacer, o que encima me llame toda orgullosa para contármelo… si al final va a ser que lo de ser BOFH es contagioso (no para los lusers, sino para las personas con dos dedos de frente).

Si en el fondo la comprendo, hacer el mal es divertido 😀

.

Los interceptores

Written by ManOwaR

Después de tanto tiempo en este oficio, uno ya no puede hacer otra cosa que clasificar a los lusers según su clase. Es como en los juegos de rol de ordenador: tienes paladines, guerreros, magos, etc… pues entre la fauna luseriana se pueden encontrar a los Doraemon (tienen muñones en vez de manos), los Pro-Lusers (creen que saben más que tú por saber pronunciar “Memoria de-de-erre-tres” sin morderse la lengua), y otros muchas clases.

Otra curiosa raza luseriana son los “Interceptores”, cuyas habilidades para llamar al BOFH sin tocar el teléfono ni levantarse del sitio parecen haber sido desarrolladas por la selección natural. Yo también los llamo “poyaques” (Po ya que estás aquí…).

Hoy cuando llegué a la oficina, nada más entrar la por la puerta…

– ¡ManOwaR! ¡Te estábamos esperando!
– Sigue esperando.- hago caso omiso del luser y me meto en el zulo del BOFH. No atiendo lusers antes del primer café a no ser que sea de vida o muerte. Me acerco a mi ordenador y lo enciendo. Cuando voy a sentarme me doy cuenta de que el Pro-Luser está a mi lado.

– ¡Oye! ¡Que tenemos un problema!
– Yo tengo muchos.
– ¡Va en serio! ¡Que no funciona nada!
– Vale. Vete a traerme un café cortado y una palmera de chocolate mientras arranca mi ordenador.
– ¿Eh?
– Que no puedo arreglarlo “todo” con el estómago vacío y con sueño. Corre.
– Ah, vale.- y se va. Menos mal que el común denominador sean la clase de luser que sean es la estupidez.

Total, que arranco el PC, y me doy cuenta de que efectivamente no funciona nada. Guay, voy para el CPD. Me encuentro al luser por el camino con el café y la palmera de chocolate, así que me paro en la salita del café a desayunar. No sea que se enfríe el café. Y de paso hablamos de la mierda de partido que hizo España contra Suiza. Cuando termino subo al CPD y enchufo todos los servidores, que estaban apagados. Miro el SAI y veo que está con la batería descargada. Mirando el log veo que hubo un corte de corriente el sábado por la noche y terminó muriéndose. Juas. Bueno, no pasa nada. Hago las comprobaciones rutinarias y veo que no se ha jodido nada. P’abajo otra vez.

Por el camino aparece el segundo Interceptor del día…

– ¡ManOwaR!
– El BOFH al que llama está apagado o hasta los cojones en este momento. Inténtelo de nuevo más tarde.

Paso de él. Este luser siempre hace lo mismo… si quiere algo que venga a mi sitio. Me siento en el ordenador y me pongo a revisar correos. Más de 200 alertas… a la papelera todas. Hago mis gestiones matutinas, y a eso de las 10 me salgo a fumarme un pitillo. En el “fumódromo”, otro interceptor se acerca….

– ¡ManOwaR!
– ¡Qué!.- le echo el humo en la cara para hacerle notar que su compañía no es grata en los 5 minutos del cigarro. El luser haciendo caso omiso a mi agresión, continúa. Mira que me jode que ni cuando salgo a fumar para desconectar me dejen en paz.
– Oye a ver si te pasas por mi sitio que me sucede una cosa muy extraña en el ordenador.
– ¿Que no te funciona el “feisbuk”? Lo capé el otro día.
– No, que cuando me llegan varios correos de una misma persona se me agrupan todos juntos.
– GMail funciona así, no se puede hacer nada.
– ¿No? Pues menuda mierda.
– Lo sé, pero es lo que hay. ¿Algo más o me puedo terminar mi barrita de cáncer tranquilamente ya?

El luser hace un gesto despectivo y se marcha. Otro que se va a encontrar sin archivos cuando llegue a su sitio… me termino el cigarro y me voy a mi sitio, pero por el camino viene el siguiente interceptor. Son como una plaga de moscas cojoneras.

– ¡ManOwaR! – ….y que siempre te llaman a gritos y levantando la mano como un crío en el colegio.
– Quéeeeeeee
– ¿Puedes venir un momento por favor? – al menos este escarmentó y sabe que las cosas se me deben pedir con educación.
– A ver, ¿qué te pasa?
– Pues mira que estoy intentando hacer una página web para un proveedor en lo del Google Sites este pero no sé hacerla.
– Ahm, vale. Buena suerte.
– ¿No me ayudas?
– Sé lo mismo que tú. No tengo ni puta idea de programación web.
– Anda, ¿no te enseñan a hacer páginas web en la universidad?
– Pues no tengo ni puta idea. No fui a la universidad. Ale, buena suerte.- me vuelvo a mi sitio y el luser se queda con cara de pocos amigos mientras me vuelvo riéndome a mi sitio. Con Google Sites no necesitas saber programación html ni nada de eso, es básicamente intuición (te puede quedar mejor o peor, pero hasta el más tonto sabe poner un título y 4 imágenes). Es simplemente que no me sale de los huevos hacerle su trabajo.

Vuelvo a mi sitio. Tengo un correo de un luser que tiene un problema que parece de verdad. Me levanto para ir a verle. Le soluciono el problema, y cuando voy a volverme a mi sitio, una variante del Interceptor, el “Poyaque”, aparece en escena.

– Oye ManOwaR… p’oyaque estás aquí, ¿me instalas el Google chrome?
– P’os no.
– ¿Por qué? Si no te cuesta nada…- ya estamos.
– Porque no me sale de los huevos.
– ¡Ala! Pues se lo voy a decir a Epi que no te sale de los huevos hacer tu trabajo. – El luser se cruza de brazos y me mira con aire de superioridad. Es que no aprenden…no hay nada peor que un Pro-Luser interceptor.
– Hmm… vale venga te lo instalo. Pero necesito que me redactes un correo diciendo que lo necesitas para tu trabajo- el luser me mira sorprendido. Piensa que ha ganado la batalla, pero nada más lejos…

El luser redacta el correo delante de mi y me lo manda. Le instalo el Chrome de las narices y me vuelvo a mi sitio.

– Urkel.
– ¿Qué pasa?
– Deja de viciarte, cabronazo, y ven que te voy a enseñar a hacer una auditoría de software.
– ¿Una auditoría? ¿Y eso?
– Ahora lo verás. ¿Recuerdas a Tintin?
– Si, ¿por?
– Espero que no le tuvieras mucho cariño.- Urkel se ríe, ya ha adivinado de qué va la cosa.

Hago la auditoría de software buscando programas no corporativos y, curiosamente, solo aparece en rojo el ordenador de Tintin. Redacto el informe y se lo envío con caracter de urgencia a Epi, explicando que el Chrome no está probado por los oficiales de seguridad y que puede suponer un agujero de seguridad y una pérdida importante de información confidencial.

A los 40 minutos aproximadamente…

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu !

– Zulo del BOFH, ¿dónde quieres el disparo?
– ¡ManOwaR! Así no se contesta al teléfono.
– Hm… sorry jefe. ¿Que ocurre?
– Ven a mi despacho, reunión urgente.
– Marchando.

Me imprimo el correo de Tintin, lo doblo y me lo meto en el bolsillo. Voy al despacho de su señoría. Dentro, Tintín está sentado en uno de los butacones de cuero con las manos entrelazadas, moviéndolas de forma nerviosa. Cierro la puerta, y veo como Urkel se acerca agazapado para Alcahuetear. Será cabronazo…

– Bueno, usted dirá.
– Siéntate.- cómo le gusta hacerse el interesante a Epi cuando va a soltar un rapapolvo. Me siento. Observo como a Tintín le está cayendo una gota de sudor por la patilla. Disfruto el momento. Abro las manos haciéndole un gesto para que comience su discurso.

10 minutos de discurso sobre la importancia de la confidencialidad más tarde, por fin Epi cierra el pico. Tintín tiene las sobaqueras empapadas. Me recosto en el butacón y cruzo las piernas. Sonrío. Tintín me mira nervioso, parece que está a punto de estallar. Y lo hace.

– ¡La culpa es de ManOwaR!.- miro con cara de inocente.
– ¿Mía?
– ¡Sí! ¡Tú me lo instalaste! ¡Yo no te lo pedí!.- Epi me mira inquisitivo, pero sin decir nada. Sabe que yo no hago las cosas porque sí. Sonrío.
– ¿Yo? ¿Estás seguro?
– ¡Sí! ¡Sí! ¡Eso es! ¡Él me lo instaló!- se intenta autoconvencer, jajaja. Saco el correo del bolsillo, lo desdoblo despacito ante la atónita mirada de Tintin. Se lo entrego a Epi. Éste lo lee atentamente.

Me incorporo y me acerco a Tintín. Extiendo el dedo y le quito uno de los lagrimones que le recorren la mejilla, y me lo meto en la boca.

– ¡Tu angustia me alimenta! ¡Muahahahahahahaa! – y me voy a mi sitio tranquilamente mientras Epi termina de sodomizar a Tintin. Cuando salgo, Urkel me espera.

– ¡Qué cabronazo eres!
– Sí. Uno menos, quedan 3.
– Jajajaja!

El cabrón está disfrutando como nunca… xD

¿También tengo que ser BOFH en casa?

Written by ManOwaR

Ayer ocurrió un problema en el servidor de ficheros y tuve que echar dos horitas extras. Cuando llegué a casa, lo primero que escuché fue a mi padre jurando en hebreo porque su portátil (un celerón del año de la polka) iba muy lento.

– ManOwaR, esto va muy lento, a ver si me lo arreglas.
– Otro día papá que vengo cansado del curro.
– Venga si no te cuesta nada.

En fin, encima que me toca echar horas extras, cuando llego a casa me toca seguir currando. Eso de “si no te cuesta nada” ya da bastante por culo…

Total, que reviso el portátil y lo que le sucede es que desde el 2004 no se ha formateado nunca. Pues ale, salvo los documentos de mi padre y formateo al canto. Le meto el güindous, los drivers, programas básicos, le configuro el perfil, le meto de nuevo sus documentos y se lo dejo niqueladito, va como una bala a pesar de sus 512Mb de RAM. Se lo entrego a mi padre y me voy a tumbarme un ratito en el sofá, que ya toca, y ni ganas tengo de encender mi ordenador. A los 10 minutos…

– ¡ManOwaaaaaaaR!
– ¡Queeeeeeeeeeeeee!
– ¡Sube que esto no funcionaaaaaa!

Me cago en los cataplines de Blas Piñar. Ala, p’arriba a ver qué coño ha roto vuesa merced.

– ¿Qué te pasa?
– Que no puedo entrar en la página del instituto para meter las faltas de los alumnos (mi padre es profesor de instituto).
– A ver, ¿qué te sale?
– Pues mira, abro el “Intenné” y sale el “gugle” este.
– Ahm… ¿y?
– Que antes salía la página de las faltas.
– ¿Y esto es “no funciona”? Mete la dirección en la barra del explorador.
– Pero no sé la página.
– ¿Y yo sí? Búscala.
– Ah, claro.- busca el post-it donde la tenía apuntada y me la da. Se la configuro como página de inicio.
– Ale, ya está.
– Pero ahora me pide usuario y contraseña.
– Lógicamente, méteselos.
– Pero antes no tenía que hacerlo.
– Dios…- cojo el post-it de los huevos, le meto su usuario y contraseña y le doy para que los recuerde y no tenga que volver a meterlos.
– Ale, ya está. Guárdate el post-it en lugar fresco y seco.
– Gracias hijo.

Me jode cantidad cuando dicen “esto no funciona” cuando en realidad debería ser “no tengo ni puta idea de cómo se hace”. En fin…. me bajo de nuevo a mi zulo y vuelvo a tirarme en el sofá, no sea que me eche de menos. A los 10 minutos una voz femenina requiere mi presencia…

– ¡Esto es una mierda!- señal inequívoca de que me va a tocar subir las escaleras de nuevo.
– A ver, ¿qué paaaasa?
– ¡La mierda esta que no funciona!
– Define mierda.
– ¡Joder! ¡El cacharro este!- mi madre agita estrepitosamente su consola de los gitanos (la Nintendo DeEeeese).
– ¿Qué le pasa?
– Que no funciona y es una mierda.
– ¿Dejarás de llamarlo mierda y me lo darás?.- Cojo la puñetera consola. La miro, no enciende. Cojo el cargador, la conecto a la red eléctrica, enciendo y… ¡voilà! Funciona. Se había quedado sin batería. Se la devuelvo a mi madre con cara de pocos amigos y vuelvo a mi bat-cueva. Ya me rindo de intentar dormir la siesta, que eran más de las 8 de la noche.

Enciendo el ordenador y empiezo a trastear con un Overclocking que estoy tratando de que quede estable. Al poco de nuevo la voz del luser de la casa.

– ¡MaaaanOwaaaaaaaaaaaaR!
– Sus muelas. ¿Queeeeeeeeeeeeeeeee?
– ¡Esto no funcionaaaaaaaaaaaaaaa!

Ya estamos. Hasta la punta, oye. Subo de nuevo.

– ¿Qué no sabes hacer?
– Si sí que sé, pero es que esto no funciona.- no hay nada peor que un luser que encima no reconoce que lo es.
– Ajaam, ilumíname.
– Pues que le doy al iTunes este y no me deja pasar las canciones al “aipod”.
– Ahmm…- miro alrededor del portátil.. nada… miro encima de la mesa… ¡bingo! Ahí está el iPod de mi padre, metido en su cajita.
– Hmmmyap, pues oye, igual deberías conectarle el iPod para poder meterle música, ¿no?.- lástima que son familia y no puedo ser igual de borde con ellos que con los lusers del curro con los que no comparto línea de sangre, que si no…
– Ah, claro.- mi padre se sonroja, por lo menos se ha dado cuenta de la gilipollez que estaba haciendo.

Estos son solo unos ejemplos de lo que me toca vivir día a día. Cuando me preguntan a qué me dedico, respondo “puta”, ya que no dejo de trabajar ni cuando estoy en casa (coño, SOBRETODO en casa). Entiendo que a mis padres esto de la informática y las nuevas tecnologías les ha llegado tarde y que les cueste adaptarse y entender que desde un ordenador pueden ver una película o descargarse una canción, pero hay que tener un poquito de lógica, leñe.

Menos mal que llegada la noche puedo hablar un ratito con mi chica y se me van todos los males (sí, los BOFH también tenemos parejas y vida social, no todos somos unos frikis enfermizos que se pasan el día delante de la pantalla hackeando cosas (o sí, pero algunos sacamos tiempo para otras cosas también :P)).

Te amo con locura, cosa 🙂

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La Yoli

Written by ManOwaR

Con Pokémon de vacaciones y Urkel de permiso para hacer un examen, era evidente que el BOFH se iba subir a trabajar al CPD, donde los 21ºC son constantes todo el año. Que con el calor que hace no veas si se está bien. Así que cogí mis bártulos, me desvié las llamadas del teléfono, y para arriba que me fui.

Andaba yo viciándome en el servidor, entre orcos, goblins y dragones con mi guerrero ya en nivel 33, y apuntando maneras de paladín (del caos), cuando el teléfono interrumpe mi concentración.

– ¿Me lo diga?
– ¿Hola?
– Hola, ¿me lo diga?
– ¿Hola?
– ….- he reconocido la voz de la Yoli. Hay que esperar a que procese. Quito la pausa y sigo al vicio.
– ¡ManOwaR! ¿Estás ahí?
– ¡Coño qué susto! Sí, sí estoy. ¿Qué pasa?
– Que mi ordenador hace cosas raras, ¿puedes bajar a verlo?
– Mierda, me han matado… grrrrrrr…. venga, voy, que tengo que estirar las piernas.
– ¿Eh?

Clac. Mierda, dije lo que pensaba en voz alta. Bueno, es igual, su media neurona no será capaz de procesarlo. Me bajo a RRHH y ahí está la Yoli, con su pelazo rubio y ojos verdes, su barriga de embarazada de 7 meses, y la estupidez luseriana saliéndole por las orejas.

– Wenaaaaaaaaaaaas.
– Hola ManOwaR. ¿Qué haces aquí?
– Pues nada a ver si habías tenido ya al niño.
– Ah noooo, todavía faltan un par de meses.
– Ah, ok. Bueno, ¿y bien?
– ¿Y bien qué?
– Que para qué me has llamado, cenutria.
– ¡Ah si! Joer, qué cabeza tengo… pues eso que el ordenador me hace cosas raras.
– Ilumíname.
– Mira que cuando voy a mandar un correo con la mierda esta de GMail, cuando le doy a enviar, ¡pum! ¿ves? Me manda otra vez a la bandeja de entrada. Y el mail desaparece.
– Ahmm… Oye, ¿hoy has desayunado cloroformo cerebral o algo?
– No, ¿por? ¿Eso es un medicamento?
– No hija no, anda déjalo. A ver, el mail no desaparece, si en la columna de la izquierda le das a “Elementos enviados”, ahí ves el correo que acabas de enviar.
– Aaaaaaaaaaaanda. Joer, cuánto sabes.
– Leer.
– ¿Qué?
– Que sé leer.
– …..
– Bueno, ¿eso era todo?
– Pues ahora que lo dices, ya que estás aquí, a ver si te podía hacer una pregunta…
– P’a qué abriré la boca. A ver, ¿qué te pasa en tu casa?
– ¿Cómo sabes que es en mi casa?
– Intuición femenina. Venga, dispara.
– Pues mira que me he cambiado de compañía de ADSL, y ahora al encender el ordenador e intentar conectarme a Internet me dice nosequé error del PP. ¿Es culpa de Rajoy?
– Serás cenutria. En todo caso será PPPOE. ¿verdad?
– ¡Eso! Pero yo pensé que con eso de que iban a cortar el acceso a internet a los que nos descargáramos de la mula pues digo, ¡igual el gobierno me ha pillado y me han cortado el grifo!
– Dios… – pa matarla – no hija no. Eso significa que la nueva compañía de ADSL todavía no te ha activado la línea. Llámales y ya está.
– Ahhhh vale, pues me quedo más tranquila.
– Pues ala, yo también. Me las piro.
– ¡Espera!
– No por favor, otra pregunta estúpida más no…
– Si es una tontería.
– Eso ya lo supongo. Anda, dime.
– Mira es que mi marido me instaló en el móvil un programa de GPS. El tonto lo llama.
– Tomtom.
– ¡Eso!
– Bueno, ¿y?
– Pues que no me funciona. Mi marido me dijo que tarda un montón en detectar los satélites la primera vez.
– Tu marido es un hombre sabio. Pues nada, enciendes el programita y te sales a la calle a pillar señal.
– Ah, ¿es eso?
– Si hija mía. ¿Puedo irme ya? ¿Por piedad?
– Jajajaja, qué tonto eres, anda vete.

Encima me insulta. En fin, me voy para arriba de nuevo a borrarle sus archivos para que se entretenga y deje de dar por culo… pero justo cuando abro la puerta del CPD, suena de nuevo el teléfono….

– ¿Mande?
– ….
– Yoli, ¿sabes abrir el programa del GPS?
– No.
– Grrmmffss… voy.

Ala, otra vez p’abajo porque la tía esta no sabe abrir el puto Tomtom. Manda huevos. Hay gente que nació con muñones en vez de dedos… Llego al patio…

– A ver, trae. Tienes que darle al iconito este de la mano roja.
– Ahhhhh…. ¿y como lo has sabido?
– Porque pone “TOMTOM”.
– Ahhhh… ya veo.
– Grrr….- separo un poco las piernas para hacerle sitio a los huevos. Que ya se me están hinchando.
– Bueno, ¿y ahora?
– Pues ahora esperas a que coja señal de GPS.
– Ahh… vale… ¡anda! Mira, ya dice que le diga el destino.
– Pues eso, ponle un destino. Pon tu calle por ejemplo, así te enseña el camino de aquí a tu casa.
– ¿Y cómo sabe el aparato este dónde estoy? Porque yo le doy destino, pero ¿y el origen?
– Hacerte tanta pregunta no puede ser bueno para el bebé. En fin, ¿sabes lo que es un GPS, alma de cántaro?
– Pues no.

Se me cae el alma a los pies. Tanto dar por culo y resulta que no sabe lo que es el puto GPS.

– Pues es un sistema mediante el cual Rajoy y el resto de políticos nos tienen siempre controlados. No hace falta que le digas el origen porque siempre saben donde estamos. Si no quieres que te vigilen, yo que tú tiraría el móvil.

Y entonces, justo cuando creía que la estupidez de esta luser no podía ser más elevada, sucedió.

La Yoli me mira con sus ojos verdes abiertos como platos, mira el teléfono, coge dos pasos de carrerilla y lo estampa contra el suelo con violencia extrema. Levanta la vista, me mira con cara de estar flipando en colores, baja la vista poco a poco, y pisa los restos del pobre teléfono. Dos veces.

Sin comentarios…

El BOFH no entiende de huelgas

Written by ManOwaR

Dicen que la ignorancia es la felicidad. Y cuánta razón tenía quien lo dijo. Lo malo de ser BOFH es que, quieras o no, no puedes ser ignorante dada toda la información, confidencial o no, que pasa por tus manos. Entonces,  ¿un BOFH no puede ser feliz? Veamos la respuesta…

Martes, 0810 hora zulú – Zulo del BOFH

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu ! – coño ya de buena mañana dando por culo. A ver qué quiere este ahora…

– Sistemas…
– Hola ManOwaR, soy Epi – lo sé, te he puesto una caricatura cuando me llamas en la pantallita LCD del teléfono. La de cosas molonas que se puede hacer con estos trastos, oye…
– Hola Epi, ¿qué pasa?
– Necesito hablar contigo en privado, ven a mi despacho.
– ¿Ahora?
– Sí, por favor.
– Voy.- joder, con lo serio que está cualquiera le dice nada. Debe ser algo serio. Vaaaaamos a ver.

Martes, 0814 hora zulú – Despacho de Epi

– ¡Toc toc!
– Pasa ManOwaR, y cierra la puerta.
– Susórdenes.- entro, cierro la puerta y me acomodo en uno de los butacones de cuero que tiene delante de la mesa. Hay que ver cómo se las gasta el tío.- pues usted dirá.
– Esto que te voy a contar que no salga de aquí.
– Ya sabe que yo no digo nada.- saco la PDA para ir apuntando… al final voy a tener que hacerme un Tweeter para “informar” en tiempo real…
– Esto es serio.
– Vaaale.- guardo la PDA. Aguafiestas.
– Mira, estamos a punto de un tercer ERE. Y para evitarlo se ha decidido congelar el sueldo a los empleados de la fábrica.
– Ahm… vaya usted al grano, que ni soy empleado de V ni esto tiene que ver conmigo.
– Sí, es solo para que estés al corriente. El caso es que tememos que haya huelga o incluso piquetes a raíz de esta medida, así que necesitamos instalar una impresora de etiquetas en otro lugar físico donde ningún trabajador pueda boicotearla, para que en caso de emergencia, poder seguir expidiendo mercancías a clientes.
– Ya veo, es lógico.- cómo se lo curra este tío, hay que reconocerlo.- vale, pues usted dirá dónde quiere que la instale.
– Vete a Recursos Humanos y pide un papel de TeleTaxi. Te vas a la calle de los gatos voladores nº14, 4ª planta y pregunta por CaraPera.
– ¿Puedo apuntar eso en la PDA?.- Epi me mira con mala cara. Qué tio más serio, coño. Saco la PDA y me apunto la dirección.
– Vale, listo. ¿Y puedo saber qué lugar es ese?
– Dirección Nacional. ¿Tenemos impresoras de etiquetas de sobra, no?
– Sí hombre sí, no se preocupe. Pues nada me voy para allá y cuando esté listo le pego un toque.
– Ok, gracias ManOwaR. Se agradece tu profesionalidad.- ahí haciendo chantage moral para que no me vaya de la lengua, ¿eh? jojojo.

Martes, 0849 hora zulú – Despacho de RRHH

– Wenaaaaaaaaaaaas.
– ¡Hola ManOwaR!
– Hola Yoli. Oye, me ha dicho Epi que me des un panfleto de esos de TeleTaxi, que me voy de ruta turística por la ciudad.
– ¿Si? ¡Qué morro!
– No lo sabes tú bien.- me da el panfletillo, firmado y en blanco. Jur…
– Venga, gracias Yoli.
– De nada… ¡ah! Oye, ya que estás aquí, a ver si puedes mirarme el ordenador que…
– Sorry no tengo tiempo, esto es de criticidad máxima. Llama a Urkel que él te lo arregla en un pispás.
– Pero esque ese es tonto. Anda, si no te cuesta nada…
– Criticidad máxima Yoli, lo siento. Son órdenes del jefe…

Martes, 0901 hora zulú – sala de Servidores y almacén informático

Vamos a veeeer, me cojo una impresora Zebra de estas… papel de etiquetas para imprimir de aquí a Guadalajara… dos cintas de impresión por si las moscas… ¡ah! Y ya que estoy me voy a escanear el papelito este del Teletaxi firmado, sin fecha, y en blanco, que puede serme útil más adelante.

Martes, 0917 hora zulú – Zulo del BOFH

– Urkel, vente que nos vamos a dar una vuelta por la ciudad.
– ¿Y eso?- Pokémon levanta la vista extrañado.
– Órdenes de Epi. Llevo carga y estoy mal de la espalda, así que te ha tocado.- Urkel se levanta sin rechistar. O es tonto o es que ha sido demasiado fácil domarle…
– Pokémon, te quedas solo un rato.- Pokémon hace gestos con la mano para que nos piremos. Se la suda, como todo.

Con las mismas, cargo a Urkel con la impresora mientras yo llevo los rollitos de cinta y el papel. Una distribución de peso equitativa. Cogemos el taxi y nos vamos a la dirección que me dio Epi…

Martes, 1019 hora zulú – Calle de los gatos voladores nº14

Urkel y yo entramos en el edificio, planta 4ª, y preguntamos por CaraPera. Nos abre una señora de unos 300 años más o menos, que nos invita a pasar con una sonrisa de oreja a oreja. Temerosos entramos en la estancia, y vemos que entre las paredes forradas con caoba y mesas de roble, hay solo dos tipos trajeados de Armani currando en sus MacBooks. Telita.

Mientras instalamos la impresora, CaraPera nos invita a Té con pastas, y mientras nos lo zampamos sentados en los mullidos asientos de piel ella nos interroga con preguntas sobre nuestra vida privada, a las que respondemos con evasivas mientras aceleramos el ritmo de ingestión de té con pastas. Cuando terminamos la instalación impresoril, nos vamos con viento fresco al Corte Inglés de al lado. Que terminar en 15 minutos no queda profesional. Cuando nos cansamos, cogemos el taxi de vuelta a V…

Martes, 1300 hora zulú – Tornos de acceso a V

Nos bajamos del taxi. Urkel está ensimismado leyendo las instrucciones del disco duro externo de 2.5″ que se acaba de pillar en el Corte Inglés. Caminamos hacia los tornos de entrada, cuando nos percatamos de que los gañanes de Comisiones Obreras están discutiendo con el guarda de seguridad. Hacemos caso omiso a sus berridos, aunque una frase se me queda grabada.

– ¡Pues mañana aparco el coche en la entrada y aquí no entra ni Chuck!

Pronto empiezan con la movida…


Miércoles, 0753 hora zulú – Aparcamiento de V

Como todos los días llego un poco antes al curro para echarme un cigarro tranquilamente en el coche antes de entrar. Aparco donde siempre, fuera, ya que al ser externo no tengo plaza de aparcamiento. Me enciendo el pitillo, y cuando levanto la vista veo que hay una aglomeración de operarios del turno de noche gritando al guarda, que se ha encerrado en la garita mientras, asustado, habla por el walky. Me termino el cigarro, y cuando salgo del coche, un par de lusers se percatan de mi presencia y se acercan.

Como que la cosa no va conmigo, cierro el coche, con su color negro impecable lavado el día anterior. Echo el aliento en la luna delantera y froto con la manga para quitar el cadaver de un mosquito. Levanto la vista desafiante a los lusers que se acercaban, anunciando con las pupilas llenas de intenciones homicidas la horrorosa muerte que les espera como se acerquen a menos de 10 metros de mi coche. Los lusers retroceden y se fusionan con el grupo que hay rodeando la garita…

Me dirijo hacia la entrada. Las amenazas del día anterior se han visto hechas realidad, y hay un talbot horizon del año de la pera atravesado en la entrada de camiones. Yo sigo como que la cosa no van conmigo, y penetro en las filas de lusers como un cigarro en un trozo de corcho blanco. Paso los tornos y me voy a mi sitio.

Miércoles, 0800 hora zulú – Departamento de IT/Financiero

Me siento en mi sitio. Urkel y Pokémon no están. De hecho, no hay nadie.

– ¡¡EEECOOOOO!!…….. ¡Ecoooo!………….¡ecoo!…….eco
– Mola.

Enciendo el ordenador y comienzo con mis tareas matutinas. Revisión de tareas nocturnas, comprobación de servidores… uhm… alguien ha desconectado o apagado 10 de las 12 impresoras del servidor. ¿Ves? Esto no iba conmigo, pero han tocado partes del dominio del BOFH. Sin embargo, me aprieto la vena del cuello hacia dentro y me relajo.

– Déjales, ya se les pasará…. asará… sará…
– ¡Este puto eco me pone nervioso!… ¡nervioso!…. ¡ioso!….oso….
– Cawen….awen…

Me dirijo hacia la sala del café, a ver si se me pasa el mosqueo, pero al ir acercándome escucho demasiadas voces luserianas, así que me doy la vuelta. Cuando me siento en mi sitio de nuevo, escucho voces berreando fuera.

– ¡Epi dimisión! ¡Por un convenio digno!.- interesante, todos los lusers concentrados en el mismo sitio diciendo paridas. Con un poco de suerte ahora si implosionan por la estupidez. Voy a picarles un poco…

Me asomo por la ventana disimuladamente. Veo que Urkel está intentando pasar por los tornos pero los lusers le cogen en volandas y no le dejan. Es gracioso ver cómo intenta luchar por entrar con sus 45 kilos cuando tres maromos de 120 cada uno se lo impiden. Disfruto. Un camión está parado en la entrada y no deja de tocar la bocina, con el talbot horizon bloqueándole el paso. Perfecto. Manos a la obra…

Miércoles, 0817 hora zulú – Sala de Servidores

Me conecto al servidor de control de presencia, que casualmente es el mismo que controla las sirenas de cambio de turno. Las programo para que suenen alternativamente, como si fuera una alarma de robo. Le pongo el volumen a tope, y lo dejo listo para sonar en cuanto apriete un botón.

Resulta que la sala de servidores hace esquina justo donde están aglomerados los lusers, en el segundo piso, y hay una ventana a cada lado de la esquina. Sin hacer mucho ruido, subo las persianas a la mitad y abro levemente las ventanas. Todo listo. Ahora, a soltar el anzuelo y esperar que piquen.

Por la ventana izquierda: ¡No pienso dimitir! ¡He llamado a la guardia civil!

Pulso el botón y las sirenas comienzan a sonar a todo volumen. Empieza el show.

Ventana derecha: ¡La bofia, la bofia!
Ventana izquierda: ¡Vais a ir todos a la cárcel, maleantes!
Ventana derecha: ¡Vámonos, rápido!

Suficiente. Los lusers se desperdigan como una manada de cucarachas que sale de debajo de un tiesto cuando lo levantas, corriendo en círculos y chocando los unos contra los otros. Urkel cae al suelo como un pelele. Devuelvo las sirenas a su estado original y me bajo para abajo. Casualmente ahora no hay nadie en la sala del café, así que me saco uno y me voy a mi sitio. Cuando llego todos están trabajando como locos, “casualmente”.

Miércoles, 0900 hora zulú – Zulo del BOFH

Invierto los siguientes 10 minutos en degustar el café. Urkel por fin ha aparecido, y Pokémon no ha dado señales de vida. Para mi que se lo olía y se ha quedado en casita.

Miércoles, 0911 hora zulú – Fábrica

Vale, fueron 11 minutos. Cuando acabo me paso por la fábrica a conectar de nuevo todas las impresoras. Los lusers están en sus puestos de trabajo haciendo una especie de huelga a la japonesa, pero hecha por los lusers de V. Me explico: en vez de trabajar a saco para producir de más, “hacen” como que trabajan a saco para que “parezca” que están siendo super productivos. Impresionante.

Miércoles, 0950 hora zulú – Zulo del BOFH

Cuando termino, me voy para mi sitio a comprobar que ya tienen conexión con el servidor de impresión, pero un ruido me sobresalta. Me asomo por la ventana y veo que hay una grúa llevándose los restos de un abollado talbot horizon que ha quedado para el arrastre después de que un trailer de 10 toneladas se lo llevara por delante. Juas. La dueña, que es la cabecilla de CCOO, está de los nervios. Creo que le ha lanzado algo al conductor del camión, que yace medio inconsciente en el suelo. Quizás un crítico de aplastamiento por paquete de tabaco. En fin, termino mi trabajo hasta que…

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu ! – jeje, estaba tardando en llamar.

– Sistemas, al habla ManOwaR el antidisturbios.
– Hola ManOwaR.- qué tío más serio coño, ni cuando le hago una bromita se inmuta.
– Hola Epi, ¿qué pasa?
– Oye, ¿qué ha pasado ahí fuera?
– Ahh… nada nada no se preocupe. Intentaron hacer piquetes pero ahora están trabajando todos como hormigas obreras.
– ¿Seguro?
– Compruébelo usted oiga, que yo soy el informático.
– Vale vale, gracias ManOwaR… por cierto, ¿sabes dónde se ha metido Pokémon?
– Ene pe i.
– Ok, hasta luego.

Clac. Juas.

El día transcurre más o menos normal hasta después de comer….

Miércoles, 1425 hora zulú – Sala de Servidores

Andaba yo viciándome al EVE en la sala de servidores, que ya que no está Pokémon no está usándolo para jugar al solitario, cuando de repente oigo voces fuera. Me asomo…

– ¡Queremos igualdad!
– ¡Y que me paguen el arreglo del coche!
– ¡Epi dimisión!


Ains… estos no aprenden. Menos mal que no borré la configuración de la alarma…pues va a ser que sí se puede ser feliz siendo BOFH oye, no veas cómo estoy disfrutando del día….

BOFH 24×7

Written by ManOwaR

El siguiente relato describe el tedioso proceso de una migración de sistema en una empresa cuyos lusers no son capaces de masticar chicle y caminar al mismo tiempo.

Hacía tiempo que V estaba buscando maneras de reducir costes. Decidieron, acertadamente, eliminar Lotus Notes como gestor de correo, y hacer un contrato con Google para hacer un correo corporativo en Gmail. Con ello se ahorrarían las licencias de Lotus Notes y las del Windows 2k3 Server, así como el propio servidor en sí. Bien, no me voy a meter en si sale a cuenta o no con respecto a lo que les pagan a Google por el sistema y el mantenimiento, supongo que será más rentable. Lo que sí es cierto es que para mi supone un huevo de curro.

Me pasé dos semanas preparándolo todo. Migrando bases de datos a Google Sites, Pokémon y yo nos migramos las cuentas de correo los primeros para ir testeando (cuando Urkel vino le creé una cuenta directamente en Gmail ya…). Incluso me curré un manual de 23 páginas para bobos para que supieran utilizar el GMail, el cual envié no menos de 3 veces a todo el mundo. Contesté decenas de correos preguntándome qué era eso de GMail, para qué servía, y todo tipo de preguntas sinsentido.

Dicho esto, llegó el momento de migrarle la cuenta a todo el mundo. Pero el proceso de migración es un poco peculiar. Yo simplemente, desde el servidor de Lotus Notes, envío una invitación a todos los usuarios. Éstos solo tienen que pulsar un botoncito para aceptarla y meter su contraseña de correo. Facil, ¿no? Pues no. Al día siguiente de enviar todas las invitaciones miré el servidor, y solo había 3 personas con el correo migrado: Pokémon, Urkel y yo. Ni Chuck había aceptado la invitación. Mandé otro correo a todo cristo explicando nuevamente cómo aprentar el botón, meter su contraseña, e ir solitos al baño.

Al día siguiente, ya éramos 4. Bien, un luser lo había logrado. Urkel y yo dedicamos el día a ir por todos los PC’s de la empresa, uno por uno, obligando al luser a migrarse la cuenta. Al final del día todo el mundo estaba migrado. Bien, parecía que lo más arduo había pasado… pues no.

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu !

– Google Inc. ¿digame?
– Estoooo…¿ManOwaR?
– Sidígamestoyescuchándole.
– Emm… ¿estás bien?
– Sol’ounpoco acelerado. Pero dime.
– Vale. Oye, este correo nuevo es una mierda.
– Ya. ¿qué te hace pensar eso?
– Porque mis contactos no me pueden enviar correos.
– ¿Ah no? ¿Les devuelve el mensaje o algo?
– No sé.
– ¿Y por qué dices que no te pueden enviar correos?
– Porque estoy hablando por teléfono con ellos, dicen que me mandan un correo, pero no me llega.
– ¿Con todos a la vez?
– ¿Eh?
– Nada, espera que miro en el servidor.- clac, clac, clac.- pues yo aquí veo que sí estás recibiendo correos. Pera, que enchufo VNC.- enchufo VNC y lo primero que veo es la pantalla de Lotus Notes abierta.
– A ver alma de cántaro. ¿No os expliqué que el Lotus Notes ya no se usa? Ahora es desde GMail.
– Pero es que a mí me gusta este.
– Y a mi me gustan los Mercedes pero tengo un Renault. Es lo que hay.
– Pues vaya mierda.
– ¿Huele?- no sé por qué pero Urkel se parte.
– ¿eh? No, no huele.
– Entonces tu cerebro no está en descomposición todavía, no te preocupes. ¿Sabrás abrir GMail, criatura?
– Si hombre sí, tranquilo fiera.
– Gruaur!, vale, pos t’aluego.

Clac. Idea.

– Urkel, prepara un paquete de des-instalación. Mañana que ni dios tenga el Lotus Notes instalado.
– No tengo ni puta idea de cómo se hace eso.
– Acabas de ser degradado a little operator from shit. Contesta tú el teléfono mientras lo hago. – cada uno en su lugar, que vino muy gallito el tontolnabo este, muahaha.

Claclaclaclac… qué coñazo. Ale, paquetito de desinstalación preparado y distribuido. Durante la media hora que tardo, Urkel no da a basto a coger el teléfono. Veo gotas de sudor por su frente. Disfruto. Yo hago como que sigo currando mientras navego por los foros de ADSLZone.Que curre, que todavía se la guardo de cuando me dejó tirado el día que se fue la luz y los lusers se convirtieron en la horda del inframundo. Una hora más tarde ya me da cosa. Urkel no puede más. Creo que me estoy ablandando…

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu !

 – ¿Me lo diga?
– ¡ManOwaR! ¡Ay que bien que me lo coges tú! ¡Ese compañero tuyo es un inútil!
– Hola Y’eso, ¿cuántas veces le has llamado?
– No sé, 5 ó 6 nada más.- nada más… en fin.
– Vale, ¿y qué hay ardiendo?
– ¿Eh? Nada, si era para que me ayudaras con el correo nuevo y’eso.
– Mmmmyap, ¿te has leído el manual que te mandé?
– ¡Huuuy! ¿Cuándo has mandado eso?
– Ayer. Y antesdeayer. Y la semana pasada. Lo he mandado 3 veces por si acaso.
– Ufff ya me acuerdo que lo mandaste y’eso. Pero esque era muy largo y no lo leí.
– ¿Por si te explotaba la cabeza?
– ¡Oye!
– ¿Qué?
– ¡Un respeto y’eso!
– Eso te lo tienes que ganar. Léete el manual y mañana hablamos. Si eso.
– Pero…

Clac. Me tienen hasta los huevos, que esté el teléfono sonando toda la puta mañana por que no les ha salido de los cojones leerse el manual que les envié 3 veces, a sabiendas de que esto podía ocurrir. Bien, pues otro paquetito de instalación para que se entretengan mientras se desinstala el Lotus. Cojo el manual y me lo curro en un Powerpoint, lo convierto en paquetito de instalación y se lo casco a todo el mundo menos al departamento de IT en el inicio de Windows para mañana. Ahora lo van a ver sí o sí. Y con la tontería, es hora de irme a mi casa….

Al día siguiente….

– ¡Nosdías!- cuando entro por la puerta, Urkel está de nuevo contestando el teléfono como un poseso. Su camisa está por fuera y toda sudada, como si no se hubiera ido en toda la noche. Qué tio, se lo toma bastante en serio. Y eso que vino aquí de “BOFH” y quería borrarle todo a todos. Pokémon por su parte está como siempre con cara de felicidad jugando al solitario. Juas.

Enciendo mi ordenador y mientras arranca me voy arriba a ir cambiando las cintas del CPD. Cuando enciendo el monitor, veo lo de siempre. Y esta vez me da por grabarlo para que se vea que no me lo invento…

En fin, cambio la cinta y me vuelvo para abajo. Me saco un café, y mientras me dirijo a mi sitio veo a los lusers haciendo el luser delante de sus monitores, flipando porque les ha salido un powerpoint directamente al iniciar sesión. El resto del día fue como un día en el servicio técnico de una compañía de internet: responder llamadas para estupideces de los lusers sobre el GMail de las narices. Al final, me fui a casita con la oreja roja del puñetero teléfono.

Cuando llegué a casa, me encontré con que por fín el $ISP me había enviado el router nuevo. ¡Bieen! Pero tengo dentista, así que me voy corriendo, ya lo configuraré luego. Iba yo por la calle, con un cigarro en la boca mientras escribía un sms con el móvil usando las dos manos (soy así de pr0), a lo que se me aceran dos niñas que, mirándolas solo de reojo, me di cuenta que no tendrían más de 14 años.

– Perdona, ¿tienes un cigarro?
– Sí, uno en la boca ¿no lo ves?
– Qué borde…

Me salió solo… hay reacciones BOFH que se llevan a la vida fuera del trabajo. Tengo que mejorar mi BOFH-Zen, no puedo dejar que me consuma o terminaré siendo un auténtico Simon Travaglia, pero de verdad. Mientras voy meditando mi trauma, llego al dentista. Como siempre toca esperar. Pero este dentista por lo menos tiene revistas de coches, así que la espera se hace más amena sin tener que ver los culebrones de la tele o las revistas de la Pantoja del corazón. A todo esto, que la chica de recepción, está intentando cobrar a una mujer con la tarjeta, pero el datáfono no quiere funcionar. Llama al servicio técnico. A los 10 minutos de hablar con ellos sin conseguir solucionar nada, pego la oreja a ver si oigo algo…

– A ver señora, ¿Está usted segura de que está reiniciando el aparato?
– Sí claro, hago lo que me ha dicho. Le he quitado la batería y se la he vuelto a poner.- lo hace mientras habla. Me doy cuenta de que sí, le está quitando la batería, pero no el cable de corriente, con lo cual el dispositivo no se reinicia.
– Hmmppfff…. vale. Con la batería quitada, tiene que ver una ranura para meter la tarjeta SIM justo al lado de los contactos de la batería. ¿Lo ve?
– ¡Ay chico pues yo no veo nada!
– Buffff…- el técnico está hasta los huevos.- Pues mire va a tener que cobrar a mano mientras le enviamos un técnico.
– ¿No me lo vas a arreglar?- la recepcionista está indignada.
– Señora he hecho todo lo que he podido. El técnico tardará 2 horas.- esto me toca la fibra sensible y no puedo evitar actuar. Le hago un gesto a la recepcionista para que me pase el teléfono mientras le digo con los labios “¿Me dejas?”
– Muy buenas. ¿Qué puedo hacer yo que la luser no pueda?
– Jajajaja- el técnico lo ha pillado a la primera.- pues nada, reiniciar el aparato y si eso quitarle y ponerle la SIM. Pero la chica dice que lo ha reiniciado y no funciona.
– Ya. Mira, yo no entiendo mucho de datáfonos, pero para reiniciar un aparato además de quitarle la batería hay que sacarle el cable de corriente.
– ¡Claro! ¡Manda huevos!- le quito la batería y el cable de corriente. Le saco la SIM, cuya ranura era de color roja mientras que la carcasa del datáfono era de color negro. Para no verlo. La vuelvo a meter, meto la batería, conecto el cable y lo enciendo.
– Vale está hecho, vamos a probar.- le hago un gesto a la recepcionista que está roja de verguenza. Ésta pasa la tarjeta de la mujer y funciona a la primera.
– Ale, arreglado. Muchas gracias señor técnico.
– ¡Gracias a ti señor desconocido, que me has ahorrado un huevo de trabajo! ¡Jaja!

Clac. ¿Ni fuera del curro dejo de ser BOFH? Dios…

Después del sufrimiento en el dentista llego a casa. Y me toca hacerme técnico de redes. A instalar router, configurar de nuevo la red, configurar teléfonos, configurar WIFI en todos los ordenadores y móviles de casa…. vamos, más curro pero en casa. Al menos aquí puedo hacerlo mientras fumo, que es un aliciente.

Cuando cae la noche y me meto en el sobre, sigo recapacitando… ¿tanto me afecta mi trabajo? Igual debería haberme estado quieto en el dentista y haber dejado al señor técnico en paz…. qué cojones. He hecho una buena obra, ¿no? Igual no es tan malo. Además he disfrutado viendo a la luser de la recepcionista ponerse colorada de vergüenza. Qué coño, disfruto fustigando a todos los lusers. Creo que mañana… aaauuufffff (bostezo).

– ZzZzzzzZZz – qué majo el ManOwaR, dormidito con sonrisa malévola en la cara…
– Que ría mientras pueda. Algún día tendrá su merecido, aunque sea en la otra vida.
– Vaya, qué vengativo eres, Chuck.
– Es la ley del intercambio equivalente, Simon. Lo que Chuck nos da, Chuck nos quita. Ya sabes…
– Ya veo ya… oye, ¿me vuelves a contar la historia de cuando te pasaste el Super Mario sin tocar el mando?
– ¡Jaja! Muy buena historia. Pues resulta que….

The End.

¡¡Dónde está el café!! Historia de un secuestro

Written by ManOwaR

Miércoles 14 de Abril de 2010 – 0803 hora zulú

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu !

– Legañas a domicilio, ¿dígame?
– ¡¡¡ManOwaR!!!
– Joder, cuánta energía por la mañana. ¿Qué se ha roto?
– El… el… ¡¡el café!!
– ¿Se te ha caído el café en el teclado?
– No…n…no… no es eso… es que…
– Venga coño suéltalo…
– ¡El café!

Clac. Noto un tono de nerviosismo exagerado en el luser anónimo que me ha sacado de mi letargo matutino. Pero son las 8 de la mañana y paso de preocuparme. Solo he entendido la palabra “café”. Sigo a lo mío… alertas, correos del jefe, gilipolleces de lusers que se aburren….

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu ! – joder, que no son horas, coño.

– Sistemas…
– ¡ManOwaR!
– ¡Joder! Otro que grita ya por la mañana. ¿Qué pasa?
– ¡Que no hay café!
– ¿Y a mí que me cuentas?
– Pues…

Clac. Ya sé, como va enchufado a la corriente eléctrica y tiene botones, el informático tiene que arreglar la máquina del café. Paso, ya vendrá el chico que lo rellena todas las mañanas a eso de las 10. Sigo a lo mío.

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu ! – 3 llamadas en 15 minutos, sí que están plastas hoy…

– ¿Mande?
– ¡ManOwaR! – dios, al próximo que grite me lo cargo. Me están dando dolor de cabeza ya.
– ¿Qué?
– ¡Que no hay café! – increíble, ni uno ni dos, tres personas me llaman porque se ha jodido la máquina del café.
– ¿Y? ¿Me parezco al tío de Saimaza o qué?
– No, es que…
– Es que nada, que no llevo sombrero ni bigote.

Clac. La leche, macho, yo ya no sé si matar a alguien o echarme a reír. Pero el caso, gilipolleces de los luser aparte, esque ya me mosquea lo del café. Más que nada porque resulta que en la nave, fuera de la zona de oficinas, hay otras dos máquinas de café. Si tanto lo quieren que vayan a por él, coño.

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu ! – el que faltaba.

– Sistemas…
– Hola ManOwaR.
– Hola Epi.
– Oye, que me está llamando mucha gente porque no hay máquina de café. Mira a ver si puedes acercarte y echarle un vistazo.
– Pero a ver Epi, ¿tú me has visto cara de mecánico de máquinas de café? Que si no tiene sistema operativo no puedo hacer nada, oiga, y la máquina suele funcionar demasiado bien como para llevar Windows.
– No me has entendido, no es que la máquina esté rota, es que no hay máquina de café.
– ¿lol?
– ¿Qué?
– Nada nada. Y ahora tengo que hacer de detective, ¿no?
– Si no te importa…
– Vale, pero le dices a Pokémon que los reportes mensuales a la rama los hace él.
– Ok, se lo digo.
– Hecho entonces.

Clac. Jajajajajajaja… menudo negocio acabo de hacer. Bien, pues manos a la obra. Abro el cajón, saco mi gabardina, el gorro y la lupa de Sherlok Holmes, y voy para la sala del café. Cuando llego veo el escenario del crimen: efectivamente, no hay máquina de café, ni de snacks…pero esa no le importa a nadie.

Seis lusers están alrededor con los ojos como platos. Una de dos, o están muy asombrados, o ya han tomado café. Apunto sus nombres como posibles sospechosos. Compruebo la escena del crímen: los cables de la máquina han sido arrancados de cuajo, como si quien se la llevó tuviera mucha prisa por hacerlo. En el lugar donde estaba la máquina de snacks hay ahora una papelera con un cartel que dice: Solo papel y cartón.

– Hm, interesante. – digo para mí mismo, ante el asombro de los lusers, que me miran como esperando a que de repente les ilumine con la solución al enigma. Alargo mi dedo índice de la mano derecha mientras encojo el resto de los dedos, me lo chupo y lo levanto mientras miro al cielo. Automáticamente señalo hacia el otro pasillo y salgo disparado, con los lusers persiguiéndome como si fueran masillas de los Power Rangers.

De pronto, veo la luz. Giro 180º sobre mí mismo y me lanzo pasillo arriba. Los lusers que estaban sentados en sus zulos me ven y salen escopetados detrás de mí. Un vago recuerdo del flautista de Hamelín me viene a la mente. Recorro los pasillos hasta llegar al rincón más salvaje de la empresa. Un tufo a tabaco inunda el ambiente. Aquí se encuentra el malo de la película, el boss final, mi némesis, ¡James Moriarty!

Los lusers a mi alrededor tiemblan aterrados, conocedores de los rumores y leyendas que cuentan acerca de la sala de Comisiones Obreras. Cierro los ojos y respiro hondo… abro la puerta. Una humareda nos golpea en la cara, varios lusers caen desmayados, parte por el tufo, parte porque pensé que la puerta iba a estar más dura y me pasé de fuerza al abrir, golpeando a dos de ellos. Pero me importa poco, perder un 10% de masa cerebral para ellos no es nada, y además he resuelto el misterio: dentro de la sala de CCOO están ambas máquinas, y no hay nadie para cuidarlas. Varios lusers se cuelan por mis lados, arriesgando su vida para intentar sacar algo de líquido elemento. Pero pronto me doy cuenta de que es imposible, ya que la máquina de café necesita… ¡una toma de agua! además de la eléctrica.

Recojo mis bártulos y me voy al despacho de Epi. Le cuento lo sucedido, mientras se rasca el mentón tratando de procesar la información. Dos lusers, uno de ellos con un chichón considerable en la frente, entraron conmigo, asintiendo a cada frase que yo decía.

– Resumiendo, que los de CCOO han “secuestrado” las máquinas, como tú dices.
– Exacto.
– ¿Y no había nadie allí?
– Correcto.
– Entiendo.
– ¿Todo claro entonces?
– No, ¿quién cojones les ha dado permiso para llevarse las máquinas sin decir nada a nadie? Porque como lo hayan hecho sin permiso se les va a caer el pelo.- la ira de Epi puede ser devastadora.
– Ni idea, yo iría a ver al Yayo, porque si tú no les has dado permiso, es el único que puede haberlo hecho.
– Pues sí.

En un instante Epi fue a ver al Yayo, y después de 5 minutos gritándose el uno al otro, los de mantenimento pusieron las máquinas en su sitio de nuevo y los lusers volvieron a tener su dósis diaria de cafeína.

Y yo por mi parte, me he estado partiendo el culo toda la mañana, he perdido unas 3 horas y media de curro, y encima el informe mensual me lo va a hacer Pokémon. Lo que yo llamo un día redondo xD

¿Por dónde se mete el CD?

Written by ManOwaR

El otro día mis amigos me sugirieron que hiciera fotos a las burradas de los lusers para ponerlas en el blog y que así se viera que lo que cuento es verídico… bien pues vosotros lo habéis querido, aquí va una historia con foto…  si luego tenéis pesadillas, no me echéis la culpa xD

Mucha gente, sobretodo los informáticos, solemos utilizar los CD y DVD que se han quemado o ya no queremos como posavasos. Luego está la gente que, cuentan las leyendas urbanas, utilizaban la bandeja del lector de CD para colocar ahí el café (personalmente, todavía no lo he visto en directo, gracias a Chuck), pero más o menos, todo el mundo sabe lo que es y para qué sirve un CD/DVD, ¿no? Pues no. En el año 2010 todavía hay gente que vive en el paleolítico informático.

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu !

– Fumar provoca cancer mortal de pulmón.
– Anda, ¿y’eso? ¡si yo no fumo!
– Ya, dime Y’eso, ¿qué has roto?
– Ah nada todavía.- y dice “todavía”… dios…
– ¿y para qué llamas al Amo del Calabozo entonces?
– ¿Pero no eres el de informática?
– Ncht, joder que cortita, a ver, que qué quieres digo…
– Pues mira que Epi me ha dicho que te llame para que me grabes los resultados de Hyperion en un CD y’eso.
– Demasiado coherente viniendo de ti, ¿dónde está la trampa?
– ¿Una trampa? – joder que difícil es conversar con alguien que su encefalograma plano le hace inmune a los sarcasmos y los vaciles….
– Nada hija nada, que ahora te lo grabo y te lo llevo a tu sitio.

Clac. En fin, grabo el dichoso CD y me voy para su sitio a dárselo. Y’eso estaba en el despacho de Epi, así que se lo dejo encima del teclado para que vea claramente que lo he rotualdo con su nombre y fecha y tal. Me vuelvo para mi sitio. A los 3 minutos…

¡ Tururu ! ¡ Tururu ! ¡ Tururuuuuuuu ! – es Y’eso, y yo ya he escarmentado con las contestaciones al coger el teléfono.

– Informática, le habla el informático, ManOwaR.
– ¡Hola Miguel!
– Tú eres tonta y en tu casa no lo saben. ¿Qué te pasa ahora Y’eso?
– Oye, que el CD este que me has grabado, ¿dónde se mete? – por el culo…
– En la torre del ordenador hay un lector de CD y DVD, le das al botoncito para que salga la bandeja, colocas el CD encima, y le vuelves a dar al botón.
– ¡Uys…! Creo que entonces no lo he metido por donde era…

Se me saltan las alarmas. Voy corriendo al sitio de Y’eso sin colgar el teléfono ni nada y, sí, mis alarmas habían saltado por algo…

(Pulsa en la imagen para ver la burrada más de cerca…)

 ¿Cómo se puede ser tan ANIMAL?