¿Cómo? ¡Me quieren echar!

Written by ManOwaR

El otro día vino un tipo a la oficina. Cuando llegué y pregunté “¿y ese tío quién es?, me comentaron que se trata del mánager general de compras del grupo, y está trabajando en conjunto con Y’eso para empezar un programa de reducción de costes para hacer que nuestra planta sea más rentable. Chachi.

El señor en cuestión es un hombre de unos 50 y muchos años, gafas de pasta, pelo blanco, y una carrera de hormigas blancas que recorren su mentón y bigote. Si no me llego a fijar bien, hubiera pensado que en vez de una perilla, era que el tipo había estado comiendo yogur sin cuchara ni manos y no se había limpiado. Encorbatado, enzapatoitalianado y entrajeado. Muy elegante. Su voz ronca denota falsa inteligencia. ¿Que por qué lo sé? Por lo que sucedió la primera vez que se dirigió a mi.

Estaba yo en mi sitio liado, para variar, con un servidor que da la lata. Por el rabillo del ojo veo como el menda se acerca hacia mi sitio con paso firme y la cabeza erguida. Yo sigo a lo mío.

– Oye.- se dirige a mi sin ningún respeto. Pokémon y Dislexia se me quedan mirando, esperando que salte con alguna. No voy a darles esa satisfacción, al menos de momento.
– Oigo.- espeto sin mostrar el menor interés, y sin levantar la mirada de mi monitor.
– ¿Eres el informático?- pregunta con voz inquisitiva.
– Soy uno de ellos.- mi vista sigue en el monitor, pero estoy atento a sus movimientos por el rabillo del ojo. El tipo se mueve nervioso mientras espera de pie una respuesta más concisa.
– Me ha dicho Y’eso que eres el informático.- insiste.
– ¿Ha venido usted a entrevistarme?- ahora sí levanto la mirada directamente hacia él, y éste da un paso hacia atrás. Esta respuesta sí que no se la esperaba. Es un tipo que está acostumbrado a que todo el mundo haga la bisagra con él. Pero yo no soy todo el mundo. Ni tengo por qué saber quién es, qué cojones. Ni se ha molestado en presentarse.
– No, no no.- su tono dubitativo es agradable, me encanta el miedo en la voz de los lusers.- es que tenemos un problema en el ordenador de Y’eso y necesitamos que lo arregles.
– ¿Qué problema hay?
– Que le faltan fórmulas en Excel. Además lo tiene en inglés y no me apaño.
– Que esté en inglés vale, pero ¿que le faltan fórmulas?
– Sí.
– ¿Por ejemplo?
– Por ejemplo, si quiero usar el condicional “SI”, lo pongo en inglés, pero no funciona, no está esa fórmula.
– Ahmm… ¿y qué es lo que pones en inglés?
– “YES”.- responde muy seguro de sí mismo. La cara de Pokémon es de “este tío sabe un montón, tiene un problema de verdad y esta vez ManOwaR va a tener que ir a arreglárselo”. Esa cara cambia en el momento en el que respondo.
– ¿Usted habla perfecto inglés, verdad?
– ¡Por supuesto!- se apresura a afirmar.
– Entonces sabrá usted, señor desconocido.- el hombre traga saliva al darse cuenta de que ni siquiera se ha presentado.- que en inglés, al contrario de en español, “yes” es una afirmación, y no un condicional. El condicional es “IF”.- se lo explico con todo el respeto que soy capaz.- ergo el problema no es que falten fórmulas.- mi mirada está diciendo “el problema no es del ordenador, es tuyo”, y parece que el tipo lo capta a la primera, dado que parece más interesado en sus zapatos italianos que en mi.
– Aaaahhhh…- esto es todo lo que es capaz de responder el anónimo bilingüe.
– Venga, que te lo voy a poner en cristiano.

Me levanto y voy directamente al ordenador de Y’eso. Le configuro el Office en castellano y a correr.

– Ale, ya puede usted utilizar el “SI”.

Parece que nuevamente, nos han mandado un cantamañanas para “solucionar” los problemas financieros de esta planta. Una persona que no tiene ni puta idea pero que ha sabido lamerle bien el culo a la persona adecuada para tener el puesto que regenta. Estoy harto de este tipo de gente, de verdad. Con la de gente competente que hay en el paro…

Esa misma mañana, cuando bajé de cambiar las cintas de backup del CPD, pasé por al lado del despacho de Epi, y me quedé parado al reconocer la voz del protagonista de esta historia hablando con Epi. La puerta estaba cerrada, así que no entendí muy bien de qué hablaban, pero alcancé a escuchar con claridad las palabras “informático”, “gilipollas” y “demasiado dinero”. Si resulta que este tío, dada la posición que tiene, ha dicho que soy un gilipollas y que le cuesto demasiado dinero a V, podría verme en un serio problema. Ntch, si es queeee…. al final voy a tener que instalar micros en los despachos de los peces gordos para enterarme bien de este tipo de cosas.

Resulta que el anónimo bilingüe se llama Toledaño, Toledaño Enelorto. Y es la propia Y’eso la que me lo ha dicho mientras me fumaba un cigarro, y mientras me advertía de que tuviera cuidado porque ese tío iba a por mi y quería que me echaran, y ella me tiene muchísimo aprecio y no quiere que me vaya. La pobre chica estaba casi llorando. Jo… qué tierno. Si tuviera sentimientos me habría enternecido.Una lástima que los #BOFHERS no tengamos alma. Bueno, a veces es una ventaja…. no, casi SIEMPRE es una ventaja dado el tipo de trabajo que tenemos, qué cojones. Pues nada, algo tendré que hacer.

Yo soy un tipo que no suelo planear casi nada. Me baso en la improvisación. Soy bastante bueno improvisando, creo. Así que dejé que transcurriera la mañana a ver qué acontecimientos se me venían encima. Un tipo como ese tenía que terminar jodiéndola por sí mismo sí o también, así que me limité a “auditar” todo lo que entraba y salía del ordenador de Y’eso, que era el que estaba utilizando Toledaño. Y en un momento dado, un email salió dirigido hacia Epi y el Yayo con un detallado informe de costes de la planta, en el que definía literalmente como “cáncer” al equipo de informáticos. Me sentí tentado de editar el informe antes de dejarlo llegar a su destinatario, de manera que ese cáncer se refiriera al coste que tenía que asumir la planta por tener a semejante engendro ahí, pero decidí que sería mejor dejar las cosas como estaban y ver qué pasaba.

Y mientras esperaba, decidí que sería buena idea cambiar la reserva del hotel de Toledaño, de un 4 estrellas con servicio de habitaciones y todo, a la pensión de la Paqui de aquí al lado, que no sé si tendrá estrellas, pero te ponen un cocido que resucita a los muertos. Por su bien más que nada, a ver si con el cocido se le reactiva la parte del cerebro que parece que no le funciona porque por lo visto se le ha podrido o algo así. Y además es más barato, por aquello de la reducción de costes y tal.

Ese mismo día por la tarde, me llegó una convocatoria de reunión para el día siguiente, con el departamento de IT, con Epi, el Yayo y Toledaño. Un maléfico plan empezó a tomar forma en mi cabecita…

Como buen Alcahueto que soy, sé que los directores no toman café de la máquina. Tienen una máquinita en una sala de reuniones, a la que van toooodos los días a hacerse su café de calidad, ya que los directivos no pueden beber la bazofia que sale de la máquina de los obreros, claro. No me fue difícil hacerme con la llave de esa sala, y echar un poquito de purgante que compré en la farmacia el día antes en el agua para el café que se hagan a primera hora de la mañana.

Cuando llegué a la reunión, ya estaban todos sentados (vaya, llegué el último y eso que entré en la sala 3 minutos antes de la cita). Toledaño tenía un aspecto un poco raro, muy distinto al del día anterior… era como si las chinches no le hubieran dejado dormir bien. Vaaaaya… Epi y el Yayo estaban un poquito pálidos también. Un portátil conectado al proyector de la sala esperaba encendido en el único sitio vacío de la sala.

La reunión comenzó con Epi explicando los costes que implicaba mantener el actual departamento de IT, con frecuentes comentarios de Toledaño añadiendo la frase “hay que reducir / eliminar este coste”. Pokémon aguanta con cara de mala leche, y yo haciendo como que la cosa no iba conmigo (y de hecho no iba conmigo, estos temas para los jefes, que yo de momento solo soy puta).

Llega un momento en la reunión en la que Toledaño se levanta, da un puñetazo en la mesa, y grita “¡Se tiene que ir a la calle!”. En ese momento saco la katana y salto encima de la mesa. Con un hábil giro la inserto en su estómago y la levanto con fuerza hacia arriba, desgarrando carne, hueso y vísceras, quedando éstas últimas desparramadas encima de la mesa ante la atónita mirada de todos. Acto seguido salto sobre su cuerpo inerte, le saco el corazón y lo levanto con un gesto de victoria.

Un codazo en el costado me despierta. Pokémon me mira molesto por haberme quedado medio dormido con mis fantasías en mitad de la reunión. ¡Ups! Parece que Epi ha terminado su discursito de tres cuartos de hora.

– ¿Y ahora qué?.- le susurro a Pokémon.
– Ahora estamos jodidos.- me responde con el mismo tono de voz, añadiendo carita de pena.
– Yo soy solo un externo, tienes que decir tú algo.- traducción: “este marrón te lo comes tú”.- Pokémon asiente y se pone en pie.

– ¡¡Pikachu, te elijo a ti!!

Comienza su discursito diciendo todo lo positivo que hemos hecho en el departamento en lo que va de año, y los proyectos que tenemos planteados ya para los meses venideros. Epi parece bastante convencido, pero el gesto de la cara está torcido. Me doy cuenta de que se está agarrando el estómago. En mitad de la oratoria de Pokémon, susurra un agónico “disculpadme”, y se marcha corriendo de la sala de reuniones. Parece ser que el purgante está haciendo su efecto, puesto que Toledaño tiene pinta de seguir el mismo camino dentro de poco. Pokémon sigue a lo suyo exponiendo los pros de tener un departamento de IT especializado ante la atenta mirada del Yayo. Toledaño por el contrario, está demasiado ocupado intentando que no le salga el vómito por la nariz, hasta que no lo soporta más…

– ¡¡¡PUUUAAAAJJJJGGGGHHHHh!!! – echa el desayuno, la cena de la noche anterior y parte de la comida en la papelera más cercana. En ese momento, si tuviera un puro en la boca, mi cara resultaría conocida para muchas personas de mi generación…

No por nada, lo del purgante era solo por joder. El Yayo decide aplazar la reunión, y una hora más tarde volvemos a juntarnos todos. El señor Toledaño Enelorto comienza con una frase tajante:

– Hay que eliminar el departamento de IT.- todos nos quedamos con cara de “LOL?”. ¿Me río o le meto?
– ¡Pero cómo vas a eliminar el departamento de IT! ¿Sabes lo que dices?- interviene Pokémon.
– Sí. Lo llevarán desde la planta de Zaragoza.- parece que Pokémon se ha quedado sin palabras. Toledaño nos mira a ambos con cara de satisfacción, pensando que ha ganado la guerra.
– ¿Algo que decir?- espeta mirándome directamente a mi.
– Sí, que buena suerte. Ah, y que no tiene usted ni idea, eso también.- contesto.
– ¿Cómo que no tengo ni idea? ¡Un respeto a tus superiores!
– A veeeer, haya paz.- me aclaro la garganta, menuda peste a pota que hay en la sala.- lo primero, usted no es mi superior, es Pikachu, y ni eso, porque soy externo, pero eso no viene al caso. Después, y dejando de lado que os haya deseado buena suerte en todo irónico, lo de que no tiene usted ni idea lo dije sin añadir “puta” delante de “idea”, así que lo dije con respeto, y con motivo.

Toledaño iba a saltar con alguna otra cosa, pero Epi le hace un gesto con la mano para dejar que yo continúe hablando.

– ¿Qué motivo?.- pregunta Epi.
– Muy sencillo. Los informáticos de Zaragoza podrán conectarse a los PCs de los lusers de manera remota, hasta ahí bien. Pero ya me explicará cómo van a hacer para controlar que el aire acondicionado del CPD no se joda, para encender o apagar a mano un servidor colgado, para llevar e instalar tóners nuevos a una impresora, y un largo etcétera.- Epi asiente, y Pokémon respira un poco más aliviado.- En resúmen, que se necesita a gente presencialmente aquí, o lo que os váis a ahorrar con nuestros sueldos os lo vais a gastar en las indemnizaciones por despido y en viajes desde Zaragoza y los correspondientes gastos de hoteles + dietas que ocasionarán para que los informáticos vengan cada vez que les haga falta.
– ¡¡Toooma ya!!- Dislexia, que había estado refugiado en un rinconcito de la mesa pasando desapercibido, no ha podido contenerse, aunque después de soltar eso se tapa la boca con las dos manos y se hunde en la silla de nuevo.

Puedo ver como una gota de sudor recorre la frente despejada de Toledaño Enelorto. Epi y el Yayo parecen convencidos, pero prefiero dar una puntilla.

– ¿A que no se había parado usted a pensar en eso? ¿Sabe cuánto dinero le costaría a V el despedir a Pokémon, que lleva en esta empresa más de 30 años? ¿A que no?.- me quedo mirando a Toledaño durante unos segundos esperando una respuesta que sé que nunca llegará.- pues por eso he dicho que no tiene usted ni idea, y ahora sí me permito el añadir, “ni puta idea”.- me siento y espero reacciones. Igual no tenía que haber añadido eso último, pero no lo pude evitar.

– ¡Pero tú si te vas a ir a la puta calle!- escupe de pronto Toledaño. Típica reacción de impotencia de alguien que tiene demasiado poder como para haberse equivocado en algo. Pero por mucho poder que se tenga, quien es gilipollas, es gilipollas…
– Eso tampoco lo ha pensado antes de decirlo, ¿verdad señor Enelorto?- me mira sorprendido.
– ¡Si que lo he pensado! ¡Por supuesto que lo he pensado! ¡Y tú te vas a quedar de patitas en la calle por mis cojones!
– Ufff… pues me temo que se va a convertir usted en un castrati. Le recuerdo que soy externo, y que si se rescinde el contrato entre V y mi empresa, a mi simplemente me asignarán a otra. No me voy a quedar en la calle, usted no tiene poder para eso.

El tipo se empieza a poner rojo. Disfruto del momento, pero disfruto aún más cuando Epi decide intervenir.

– Y además, que no, Toledaño, que no vamos a echar a ManOwaR de aquí. Es el único que conoce los equipos, servidores y sobretodo a los lusers. De los últimos 10 informáticos que han pasado por aquí ha sido el único que no se ha ido por voluntad propia a los 2 meses, y no me voy a arriesgar a meter aquí a alguien que no tiene ni idea.
– Pero…
– Lo siento, es mi decisión final, y no hay más que hablar.- Toledaño cae sobre su asiento, como fulminado por un rayo. ¡Jodó!- La reunión ha terminado.

Vale, ahora sí que puedo decirlo: ¡ME ENCANTA QUE LOS PLANES SALGAN BIEN! ¡AUNQUE NO SEAN PLANEADOS!

Al final de la jornada, estaba yo tan tranquilamente currando en mi sitio, cuando veo que Epi y Pokémon están despidiéndose de Toledaño en la puerta del despacho de Epi. El tipo me mira y se acerca, e inclinando el cuerpo me dice en voz baja…

– Esto no va a quedar así, chavalín.

A lo que yo respondo en el mismo tono y con mi mejor sonrisa…

– ¿A que tampoco se ha parado a pensar en las consecuencias antes de decir eso?

El tipo se marcha con cara de mala leche, y yo antes de irme a casa hago una llamadita al hostal de la Paqui, que su hijo es amiguete de toda la vida, dándole algunas instrucciones sobre qué ingredientes añadir a la cena de esta noche….

¡¡¡BWAJAJAJAJAJAJAJAA!!!

8 comments on “¿Cómo? ¡Me quieren echar!

  1. Neytiri dijo…

    Ufff, tio pensaba que te echaban, me has tenido pegá a la silla acojonaita perdia,jajajaj

  2. Brainiac…

    Muy buena lo de la pension. Mucho querer recortar gastos y el cabr*n esta en un 4 estrellas a todo trapo.

    ¿Y por qué siempre los informáticos los primeros? Ni que cobrarais un pastizal. Para eso que se vayan los de SAP y BW y que pasen a tu nomina el 75% del bonus que cobran. Total, hasta hace poco lo hacias. ^^

    Saludos!
    Uno que va por el mismo camino…

  3. Jojo .. esto se va a poner bueno!!

    Vida imposible en 3 … 2 …

  4. Tuve un curro muy parecido al tuyo y eso mismo me pasó en una de las empresas que trabajé durante más de 16 años, me pagaron el finiquito correspondiente y al poco tiempo se fué a tomar por culo la delegación, en fín, por desgracia no saben apreciarnos a algunos…

  5. En esta te has superado a ti mismo.
    Ojala nunca te echen y podamos seguir leyendo tus magnificas historias.

  6. The funking boss!!!

  7. Jajaja
    Brutal, cuando me pasen cosas de estas voy a tener que llamarte xd

  8. manowar eres un crack, de mayor quiero ser como tu!!! jejeje

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